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En 2021, el país tuvo las mejores condiciones de vida

La disminución del rezago educativo y de la inasistencia escolar empujaron hacia abajo la pobreza multidimensional.

  • El regreso a clases mejoró las condiciones de los hogares colombianos, según dijo ayer el Dane. FOTO Jaime Pérez.
    El regreso a clases mejoró las condiciones de los hogares colombianos, según dijo ayer el Dane. FOTO Jaime Pérez.
En 2021, el país tuvo las mejores condiciones de vida
Publicado el 29 de abril de 2022

El retorno a clases, la implementación de esquemas híbridos para desarrollar las actividades académicas y el uso de la tecnología para que los docentes y estudiantes pudieran cumplir con los trabajos escolares fueron las claves para que el índice de la pobreza multidimensional se redujera en Colombia, el año anterior.

Así lo explicó Juan Daniel Oviedo, director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), al señalar que el indicador se ubicó en 16%, el más bajo desde 2010, año en el que comenzó esta medición en el país, y fue inferior al 18,1% reportado en 2020.

Vale aclarar que el cálculo de la pobreza multidimensional va más allá de los ingresos que perciben las familias, pues tiene en cuenta las carencias en aspectos considerados necesarios para tener un nivel de bienestar adecuado, entre ellos la educación, el trabajo, la salud, las condiciones de niñez y de la vivienda y el acceso a los servicios públicos. (Ver módulos)

Oviedo precisó que el insumo central de este análisis fue la Encuesta de Calidad de Vida que se aplica en 32 departamentos, recogiendo información de 17,1 millones de hogares, que alojan a 51,1 millones de habitantes.

Según la información recolectada entre 2019 y 2020 por causa de la pandemia, 489.000 personas entraron a la pobreza multidimensional, cifra que estuvo presionada por las complicaciones que la población estudiantil tuvo para cumplir sus actividades educativas (inasistencia escolar), dadas las restricciones impuestas para contener el avance de la pandemia, y por la falta de herramientas tecnológicas como computadores o internet, principalmente, en las zonas rurales.

Pero, los avances para que los estudiantes volvieran a clase posibilitaron que el año anterior 971.000 personas abandonaran la condición de pobreza multidimensional, de ellas 306.000 estaban en ciudades y 665.000 en las áreas rurales.

Desde la óptica de Luis Fernando Mejía, director del centro de pensamiento Fedesarrollo, hubo dos elementos claves en los resultados divulgados por el Dane, el primero de ellos es que se retomó la senda de reducción de la pobreza que estuvo en 17,5% en 2019, subió a 18,1% en el 2020 por la pandemia, y bajó a 16% el año anterior.

Mejía también llamó la atención sobre la reducción de la pobreza multidimensional en las zonas rurales que fue de 6 puntos, bajando de 37,1% en 2020 a 31,1% en 2021.

Vientos a favor

Otro factor positivo en la medición adelantada el año anterior fue que las menores barreras para acceder a los servicios de salud también evitaron que la pobreza multidimensional aumentara.

Igualmente, resultaron positivos los programas de ayuda implementados por las entidades oficiales y entes territoriales, como Familias en Acción, Colombia Mayor, Jóvenes en Acción, Ingreso Solidario y otras iniciativas.

Según las cuentas del Dane, en el total nacional había 2,15 millones de hogares en situación de pobreza multidimensional el año anterior. De estos, por ejemplo, el 29,36% eran beneficiarios del programa Más Familias en Acción.

En ese contexto, el director encargado del Departamento de Prosperidad Social, Pierre García Jacquier, destacó que la gestión de oferta, y los programas de empleabilidad y de vivienda e infraestructura social incidieron en la reducción de la pobreza multidimensional.

A su juicio estos programas mejoraron las condiciones de acceso a servicios de salud, de educación, de protección de la infancia y la vivienda en la población en situación de pobreza.

“Este avance en reducción de la pobreza multidimensional, que mostró el Dane, evidencia que el esfuerzo en inversión social, que está haciendo el Gobierno, está dando resultados importantes para superar la crisis pandémica y para retomar la senda de superación de pobreza”, mencionó García.

Estas apreciaciones coinciden con la iniciativa del Gobierno del presidente Iván Duque, quien el miércoles anunció que el monto de Ingreso Solidario, un programa que beneficia a más de 4 millones de hogares en el país, subirá de $380.000 a $400.000 bimestrales.

Es así como a partir de julio, el monto de la transferencia será diferenciado: dependerá del número de integrantes que componen los hogares, y el grupo de clasificación del Sisbén IV.

“Quiero destacar que, si un hogar está compuesto por una persona y pertenece al grupo A del Sisbén, recibirá $420.000 bimestrales. Si el hogar está compuesto por dos o más personas, y están en el grupo A, el monto será de $435.000, y si están en el grupo B, de $420.000”, dijo Duque.

Los hogares que hacen parte del grupo C, según la clasificación del Sisbén IV, seguirán recibiendo $400.000 bimestrales.

Indicadores paisas

En Antioquia, al igual que en el resto del país, el regreso a la normalidad de la educación básica primaria y secundaria, el incremento de los años de escolaridad de la población mayor de 15 años y el mayor número de niños y adolescentes estudiando en el grado escolar que les corresponde favorecieron las cifras de pobreza multidimensional.

En esta parte del país se observó una variación negativa de 0,6 puntos porcentuales, pasando la pobreza multidimensional de 14,9% en 2020 a 14,3% en 2021. Aquí fue clave la reducción que se apreció en el desempleo de larga duración, porque al levantarse las cuarentenas la gente pudo volver a ocuparse.

No obstante, el retroceso en Antioquia se dio en el aspecto asociados al acceso a fuentes de agua, dado el aumento de hogares que se están estableciendo en las zonas rurales, a las que es necesario llevarles el líquido.

Infográfico

Contexto de la Noticia

La educación se anotó un punto

La primera condición que tiene en cuenta el Dane para explicar la incidencia de pobreza monetaria es el de condiciones educativas. Para evaluar esta condición se revisan las privaciones de los hogares en materia de analfabetismo y bajo logro educativo, y en 2021 ambos indicadores presentaron mejorías frente a 2019, antes de la pandemia, y estas fueron aún más altas frente a 2020.

El bajo logro educativo se redujo 3,2% en comparación con la prepandemia, mientras que el analfabetismo lo hizo 0,9%.

En el caso de Antioquia, la reducción del bajo logro educativo fue estadísticamente significativo con -5%, pasando de 44,2% en 2020 a 39,2% en 2021, uno de los indicadores que más pesó en la disminución de la pobreza multidimensional en el departamento. En esta región el analfabetismo aumentó 0,2%, pasando de 8,1% a 8,3%.

Todo mejoró con la vuelta a clase

Las condiciones de la niñez y la juventud es la segunda categoría que tiene el Dane para medir la pobreza multidimensional, y fue justamente la que más mejoró en 2021. Las privaciones en cuanto inasistencia escolar (-10,9%) y el rezago escolar (-0,9%) se redujeron de manera importante en 2021, en comparación con 2020, en el consolidado nacional, porque en plena pandemia los establecimientos educativos estaban cerrados. Mientras que, las barreras de acceso a servicios de cuidado a la primera infancia aumentaron en 0,4% de los hogares y el trabajo infantil se incrementó en 0,1%.

En el caso de Antioquia, la reducción de la inasistencia escolar fue el indicador que más impulsó la disminución de la pobreza monetaria, ya que pasó de 15,6% de los hogares al 3,4%, este es un efecto típico de la superación de la pandemia que se reflejó en todo el país.

El empleo aún sigue en deuda

Para establecer las condiciones laborales, el Dane mide las privaciones de trabajo informal y del desempleo de larga duración. Ambos factores crecieron en comparación con la prepandemia, aunque se redujeron cuando se comparan con 2020. El trabajo informal estaba en 2019 en 72,9% de los hogares, para 2020 este era de 74,2% y el año pasado bajó a 73,5%. En Antioquia, en cambio, el trabajo informal afectó al 67,7% de los hogares, un 1,5% más que en 2020.

El desempleo de larga duración tampoco ha logrado recuperarse, pues en 2020 su incidencia fue 1,7% más alta y en 2021 solo se redujo 0,1%. Por lo cual está lejos de los niveles de prepandemia.

En este indicador el departamento tuvo un desempeño destacado, ya que entre 2020 y 2021 esta privación tuvo una diminución de 2,4%, pasando de 17,6% de los hogares a 15,2%.

La Salud tuvo pobre resultado

El Dane mide las condiciones de salud con dos indicadores: hogares sin aseguramiento en salud y hogares con barreras de acceso a salud dada una necesidad.

El aseguramiento en salud mejoró en el total nacional con la pandemia, en 2019 esta privación tenía incidencia en el 11,3% de los hogares, mientras que en 2021 se redujo a 10,1%. En el caso de Antioquia hubo un incremento de 0,8% en comparación con 2020.

Por su parte, las barreras de acceso a los servicio de salud en caso de necesidad, que se mantuvieron iguales entre 2019 y 2020, se redujeron en 3,3% el año pasado. En el caso de Antioquia, hubo un incremento significativo de 1,4%, uno de los indicadores que más pesó para que la pobreza multidimensional del departamento no se redujera aún más.

La vivienda mejoró levemente

Todos los indicadores utilizados para la medición de las condiciones de vivienda y de los servicios públicos mejoraron un poco en comparación con la prepandemia, en el consolidado nacional: hogares sin acceso a fuentes de agua mejorada (-0,6%), inadecuada eliminación de excretas (-0,6%), material inadecuado de pisos (-0,5%) y de las paredes exteriores (-0,2%) y hacinamiento crítico (-0,7%).

En Antioquia hubo una excepción importante, el indicador de hogares sin acceso a fuente de agua mejorada se incrementó significativamente en 2,0% de 2020 a 2021. El director del Dane, Juan Daniel Oviedo, explicó que esto se debe a que muchas personas se fueron a vivir a zonas rurales durante la pandemia que no tienen acceso a agua potable, lo que incrementó el número de hogares con esta privación.

INFORME Las brechas que aún no se cierran

· Los hogares en los cuales la jefe es una mujer están enfrentando más la pobreza multidimensional en 2021, que en 2020, frente a los hogares cuyo jefe es un hombre. La relación es de 17,6% a 14,5%.

· El autorreconocimiento étnico viene ligado con más pobreza multidimensional, los jefes de hogar afro, por ejemplo, tienen 8,5% más incidencia que el resto de la población, y para el caso de los indígenas es de 26,7% más.

· También existe una brecha muy importante cuando el jefe de hogar es un venezolano, en estos caso la incidencia es de 42,6%, un 26,6% más que el resto de los hogares.

Ferney Arias Jiménez

Periodista de economía de El Colombiano. Oidor de tangos. Sueño con una Hermosa sonrisa de luna.

Olga Patricia Rendón Marulanda

Soy periodista egresada de la Universidad de Antioquia. Mi primera entrevista se la hice a mi padre y, desde entonces, no he parado de preguntar.


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