El libro Al borde de la esperanza parte de una lectura preocupante de la realidad colombiana. Según explicó José Manuel Restrepo, una proporción muy alta de jóvenes y de ciudadanos considera que debería existir cualquier sistema distinto a la democracia. Esta pérdida de confianza institucional, en su opinión, representa uno de los mayores desafíos actuales del país.
El autor advierte que, cuando este desencanto con la democracia se combina con problemas estructurales como la inequidad, la pobreza, el desempleo y otras brechas sociales persistentes, se incrementa de manera significativa el riesgo de caer en populismos autoritarios.
Lejos de una visión pesimista, el libro propone mirar el país desde “el vaso medio lleno”. Restrepo define su obra como un llamado a construir un liderazgo colectivo que respete las libertades, crea firmemente en la democracia y valore los pesos y contrapesos institucionales.
La propuesta se basa en la idea de una sociedad sustentada tanto en derechos como en deberes, con un compromiso claro con las libertades y con la convicción de que el optimismo es posible, aun en medio de un contexto complejo.
Hoja de ruta para los grandes retos económicos y sociales
Restrepo también subraya la urgencia de liberar las capacidades productivas de Colombia, especialmente en talento humano, en su tejido empresarial y en la alta capacidad emprendedora que existe en distintas regiones del país. En este punto, resalta la importancia de avanzar en la formalización de la economía como condición esencial para un desarrollo más equitativo y sostenible.
Emprendimiento, regiones y potencial del país
Desde su experiencia como servidor público y académico, el exministro destaca tres grandes potencialidades de Colombia. La primera es su espíritu emprendedor, que ha sido reconocido por el Foro Económico Mundial como el más destacado de América Latina.
La segunda está en sus territorios pujantes, como el departamento de Antioquia y muchas otras regiones con capacidad de innovación y crecimiento. A ello se suma la fortaleza de su talento humano y la diversidad económica que, bien aprovechadas, pueden convertirse en motores de desarrollo.
Al borde de la esperanza es también la reflexión de una persona agradecida con la vida y con la oportunidad de haber servido a los ciudadanos desde el sector público. Restrepo enfatiza que su mensaje final es un compromiso con la sociedad colombiana para no perder la esperanza y creer que es posible construir un mejor futuro, basado en la democracia, el liderazgo colectivo y el aprovechamiento pleno del potencial económico y social del país.