Si llegó a la primera semana de diciembre y ya comenzó a gastar a granel, a “pasar la tarjeta” sin control, a ampliar la lista de aguinaldos por la tranquilidad de no solo recibir sueldo, sino prima, bonificación y hasta liquidación de natillera, deténgase. No se “cuelgue” más, defina un qué gastará en diciembre y planee cómo cubrir el tren de gastos que llegará con 2015.
Realmente son pocos los colombianos que pueden gastar a sus anchas en los fines de año. Una gran mayoría de las familias, especialmente, las de ingresos bajos y medios, deben apelar a ese “ingenio paisa” también para disfrutar de la Navidad con su dosis de ahorro y no abriendo un roto más al bolsillo.
Y así como esta temporada es de fiesta, también de reflexión en sus finanzas personales. Antes de ir a la siguiente fiesta, hacer la siguiente compra o dar el próximo regalo, llegó la hora de responderse, sinceramente, las siguientes preguntas: ¿cuánto gano realmente?, ¿cuánto valen las necesidades básicas y deudas por pagar?, ¿cuántos gastos pendientes me quedan?, ¿qué compromisos tengo en los próximos dos meses y cómo los cubriré?
Con esos puntos resueltos, no solo en la calculadora mental, sino escrito en una hoja de papel, en un archivo de Excel o en el blog de notas del celular, puede tener una vida financiera más saludable.
“Realizar un presupuesto permite proyectar los ingresos y gastos para tener mejor control del dinero y también ayuda a ponerse la meta de ahorrar periódicamente alguna cantidad, por pequeña que sea, antes de incurrir en deudas innecesarias”, explica Diego Moreno, director de Conocimiento y Experiencia del Cliente de Bancolombia.
Con eso claro, ahora sí puede dar el primer paso de apretarse el cinturón para no gastársela toda en Navidad.
“Siempre hay formas de generar ahorro en los gastos usuales como el mercado, los servicios públicos, actividades de ocio y esos ‘gusticos’ de más que aparecen en los fines de año. Esa es una buena forma de comenzar desde ya a planear financieramente el 2015”, explica Clara Inés Guzmán, líder del programa de bienestar financiero de Old Mutual.
Pero también a esos ahorros cabe agregarle la creatividad, más difícil que gastar sin control y con la emoción del momento, pero con mejores frutos y menos dolores de cabeza futuros. Si con los ingresos adicionales de fin de año dará regalos, precíselos en una lista razonable, priorice y piense que no siempre el obsequio más costoso es lo que más quiere su destinatario. Y claro, siempre está abierta la opción de jugar “amigo secreto” al interior de las familias (ver “Claves”).
Regístrate al newsletter