La declaración de insubsistencia de Ricardo Valencia como director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) y la llegada de Juan Manuel Alvarado dejan sobre la mesa uno de los principales retos para la entidad: preservar su independencia técnica y evitar que se cuestione la credibilidad de las estadísticas oficiales, que son cruciales para los mercados y para la toma de decisiones.
EL COLOMBIANO dialogó con académicos y exdirectores que argumentaron que el episodio registrado durante el actual Gobierno no significa que las cifras del Dane hayan perdido su validez. Sin embargo, consideran que será necesario garantizar que la producción y divulgación estadística continúen bajo criterios técnicos, con metodologías públicas y sin interferencias políticas.
El principal reto para el Dane
Ahora los ojos están puestos sobre Alvarado. La credibilidad de la entidad dependerá de su actuación. Su responsabilidad de mantener la producción estadística bajo criterios técnicos y, al mismo tiempo, responder a las inquietudes que dejó la salida de Valencia.
César Tamayo, economista e investigador de la Universidad Eafit, dijo que el nuevo director deberá revisar detalladamente las metodologías y realizar las correcciones que correspondan. Sin embargo, consideró que el Dane mantiene su credibilidad y que las instituciones colombianas tienen capacidad para soportar momentos de turbulencia.
Por su parte, Juan Daniel Oviedo, exdirector de dicha entidad, señaló que el nuevo director tendrá que demostrar que las revisiones a las estadísticas pueden realizarse sin que estas respondan a una conclusión previamente definida.
“Revisar es legítimo; lo indispensable es decir qué operaciones se examinarán, con qué método, quiénes participarán y cuándo conocerá el país los resultados”, afirmó.
Entérese: Juan Manuel Alvarado reemplazará en el Dane al insubsistente Ricardo Valencia, ¿quién es?
Otro de los desafíos será garantizar que se cumpla el calendario de publicación de las estadísticas y que periodistas y ciudadanos puedan formular preguntas sobre los datos.
El exdirector agregó que la gestión de Alvarado debe evaluarse a partir de esas decisiones y no de una condena anticipada.
La independencia y credibilidad
Hay que recordar que el Gobierno declaró insubsistente a Valencia, luego de que este asegurara que no encontró anomalías en los indicadores de julio, los últimos producidos durante el gobierno de Gustavo Petro. Y eso se debe a que en el gobierno de Gustavo Petro, varios opositores, expertos y la Andi cuestionaron los datos de la entidad.
Aún así, los expertos consideran que la independencia y la credibilidad del Dane son garantías que deben protegerse, aunque eso no quiere decir que ya se hayan perdido.
Piedad Urdinola, quien fue la directora en el periodo de Petro, defendió la credibilidad de las cifras. Recordó que la Ley 2335, expedida en 2023, estableció la producción estadística bajo los más altos niveles de calidad, siguiendo buenas prácticas y estándares internacionales y promoviendo una cultura estadística con independencia técnica.
“Para el Dane viene la continuidad de una de las entidades más sólidas que ha tenido el país”, afirmó Urdinola, quien agregó que la entidad lleva más de 70 años produciendo las cifras oficiales.
Según la exdirectora, la información debe ser pública y publicada, lo que permitirá a los usuarios, al público y a los medios de comunicación hacer seguimiento a las metodologías, sus eventuales cambios y los resultados, incluidos los microdatos de cada operativo estadístico.
Cifras confiables
Urdinola afirmó que actualmente se puede confiar en las cifras del Dane y destacó los avances que, según dijo, tuvo la entidad durante su administración.
“Dejamos un Dane que sobrepasó un atraso tecnológico de 20 años y que ahora gana premios de ciberseguridad”, afirmó.
También destacó la utilización de formas modernas de producción estadística basadas en registros administrativos y la ampliación de la cobertura de los operativos para llegar a territorios y poblaciones que tradicionalmente habían quedado excluidos.
Urdinola sostuvo que estos procesos se desarrollaron bajo la Ley de estadística, con independencia, transparencia y calidad. Además, afirmó que las metodologías son públicas, al igual que los resultados, y que durante sus cuatro años no se censuró ninguna rueda de prensa.
Oviedo también señaló que, con la información pública disponible, no existe fundamento para afirmar que las cifras del Dane estén alteradas. Como ejemplo, indicó que el dato de inflación de agosto y sus soportes fueron publicados.
Una controversia sobre el director de la entidad o sobre una rueda de prensa, explicó, no invalida por sí misma el trabajo realizado por los equipos encargados de recolectar, procesar y verificar la información.
Para el exdirector, confiar en las estadísticas tampoco significa asumir que cada dato es infalible. La confianza, en su concepto, implica que los métodos puedan ser examinados, que los resultados puedan ser cuestionados y que los errores puedan corregirse cuando se demuestren.
Por eso, planteó que cualquier revisión tenga un alcance definido y resultados públicos, mientras el Dane mantiene abiertos los espacios para explicar sus estadísticas.
Las directrices no están por encima de la ley
César Caballero, director de Cifras y Conceptos, se refirió al episodio en una entrevista con el pódcast A fondo con María Jimena Duzán.
Caballero cuestionó el alcance de la directriz presidencial sobre las comunicaciones del Dane y sostuvo que una resolución presidencial no puede estar por encima de la ley.
Le puede gustar: “No me llamó nadie de Presidencia a manifestar molestia”: exdirector del Dane Ricardo Valencia habla de su salida
“El Gobierno no se ha dado cuenta que puede tratar de coordinar la comunicación de las entidades, pero en Colombia hay una ley del Dane y que impide que esa directriz se aplique al Dane”, afirmó.
El exdirector se refiere a la Ley de Estadística mencionada antes. Esta norma no establece la obligación de realizar ruedas de prensa, pero sí contempla límites frente a posibles interferencias políticas en decisiones relacionadas con la difusión de las estadísticas.
Caballero también advirtió sobre las consecuencias que, en su opinión, puede tener poner en duda la confiabilidad de las cifras oficiales.
“Esto está saliendo muy mal para el Gobierno porque los inversionistas siempre están revisando los datos para tomar decisiones”, sostuvo.
El debate que queda después de la salida de Ricardo Valencia no se limita al nombramiento de su reemplazo. Para los expertos consultados, el reto será garantizar que la entidad continúe produciendo y divulgando estadísticas bajo criterios técnicos, transparentes y verificables.
Consulte: De la Espriella sacó a Ricardo Valencia, director del Dane, tras polémica por cifras de empleo: duró solo tres semanas
Para consultar contenido prémium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, regístrese aquí.