Luego de un mes y nueve días desde que se registrara el primer bloqueo en la galería auxiliar de desvío, la atención a la contingencia avanza y el número de damnificados aumenta en los asentamientos cercanos al río Cauca.
Lo que no varía, por ahora, es el nivel de alto riesgo que afronta el proyecto hidroeléctrico y que presenta tres complicaciones: el nivel de los caudales, los movimientos de tierra en la margen derecha del embalse y la estabilidad de la presa que se ve amenazada por filtraciones.
Esto podría ocasionar desde un derrumbe de medianas dimensiones, una nueva creciente súbita o una avalancha de grandes proporciones que colapse el proyecto y comprometa a pueblos aguas abajo de hasta cuatro departamentos del país.