<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

Cárcel para presunto homicida de profesor indígena en Dabeiba

El asesinato del querido líder social dejó desamparada a toda una comunidad.

  • Édison Domicó Bailarín, presunto asesino del profesor, fue enviado a la cárcel. FOTO: CORTESÍA
    Édison Domicó Bailarín, presunto asesino del profesor, fue enviado a la cárcel. FOTO: CORTESÍA
21 de marzo de 2023
bookmark

Un fiscal de la Unidad Especial de Investigación presentó ante un juez de control de garantías al presunto homicida del profesor y líder indígena, Socio Fernando Domicó.

Por petición de la Fiscalía, Edison Domicó Bailarín, alias Dungo, recibió medida de aseguramiento en establecimiento carcelario por su posible participación en el asesinato del líder indígena y profesor, ocurrido el 13 de mayo de 2022, en Dabeiba, Antioquia.

En la investigación se conoció que el docente terminó de jugar un partido de fútbol con algunos estudiantes y se movilizaba con su hijo por un puente que comunica al resguardo Choromandó, cuando fue interceptado por dos personas que lo atacaron con arma blanca y lo asesinaron brutalmente golpeándolo con palos y luego degollándolo. Alias Dungo fue imputado por el delito de homicidio agravado, cargo que no fue aceptado.

El asesinato del profesor Domicó dejó huérfana a toda la comunidad en Choromandó, tal como lo reseñó en su momento EL COLOMBIANO tras hablar con los habitantes del resguardo.

Socio Fernando fue profesor durante 15 años en Choromandó, una comunidad de 280 indígenas. Tenía 37 años, según su hermano, y era el único de los Domicó que había ido a la universidad. Se formó en la de Antioquia, como antropólogo, y viajaba de Dabeiba al resguardo a dar clases, todos los días, de 8:00 de la mañana a 2:00 de la tarde. Luego jugaba fútbol, armaba torneos, se quedaba hasta tarde.

Era el responsable de formar a los niños de su comunidad hasta quinto de primaria. En Choromandó no hay escuela, pero lo hacía en la caseta comunal, a la que asistían hasta 15 estudiantes. Daba clases de danza, lideraba los entrenamientos de fútbol, enseñaba sobre artesanía. También formó un grupo musical y hasta subió canciones a YouTube.

Pero además de todo era traductor. Socio era el encargado de desmenuzar y desenmarañar los términos complejos de los procesos de reparación de víctimas y los explicaba, con calma, hasta que la comunidad los comprendiera. “Entendía todo muy bien. Nos explicaba las palabras ‘finas’ que desconocíamos”, recuerda José Wilson, hermano de Socio y gobernador del resguardo de Mondromandó.

Todavía siguen sin estar claros los móviles del asesinato del líder indígena.

Te puede interesar

El empleo que busca está a un clic

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD