Un plan de choque con apoyo de la Policía, el Ejército y la Fuerza Aérea se inició en el Urabá antioqueño para deportar a los migrantes ilegales que permanecen en Turbo, en su mayoría hacinados en una bodega cerca al puerto de este municipio.
Cristian Krüger, director de Migración Colombia confirmó que el plan está en marcha y que la primera parte incluirá la judicialización de quienes faciliten el hospedaje o transporte de los extranjeros. “Hoy el tráfico de migrantes es el tercer delito más lucrativo después del narcotráfico y las armas”, dijo.
El primer judicializado será el propietario de la bodega donde se albergaron los cubanos desde hace casi siete meses, cuando el gobierno de Panamá ordenó el cierre de la frontera con Colombia.