Empezó a rodar el primer bus articulado de este tipo. Su batería tiene 5.000 ciclos de vida útil, es decir, dura más de 13 años.
Marisol Correa Giraldo al volante del articulado eléctrico del Metroplús, que ayer comenzó a prestar servicio comercial entre las estaciones Aranjuez y Universidad de Medellín. FOTO
JAIME PÉREZ
Hay que aguzar muy bien el oído para escuchar el débil bramido que hace el motor del nuevo bus articulado del Metroplús. Ayer este vehículo, que funciona en un 100 % con electricidad, entró en operación comercial y se integró de manera oficial a la flota, con el compromiso por parte de las autoridades de que todos los nuevos buses del sistema de aquí en adelante deberán ser eléctricos.
Se trata de un KF1, fabricado por la marca china BYD y, aunque no es el primer bus eléctrico de la ciudad ni tampoco del país (Transmilenio en Bogotá estrenó uno similar en junio del año pasado), sí es el pionero en Medellín de la renovación de los 30 articulados y los 47 padrones del Metroplús que funcionan con gas natural vehicular.