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Elecciones 2023| “Ni Petro ni Quintero”: el caballito de batalla en puja por el poder en el Oriente

Pulso por el poder regional se mueve entre el centro y la derecha. Alternativos parecen no tener opción.

  • En Rionegro hay siete candidatos a la Alcaldía. Allí la propaganda política está al orden del día en puntos como el parque principal, donde todos los equipos promueven sus candidaturas. FOTO esneyder gutiérrez
    En Rionegro hay siete candidatos a la Alcaldía. Allí la propaganda política está al orden del día en puntos como el parque principal, donde todos los equipos promueven sus candidaturas. FOTO esneyder gutiérrez
  • Elecciones 2023| “Ni Petro ni Quintero”: el caballito de batalla en puja por el poder en el Oriente
23 de agosto de 2023
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En el Oriente no pasa lo que en el Suroeste, donde la campaña por el poder regional se mueve con el estribillo “ni contigo ni sin ti”, refiriéndose al gobierno del presidente Gustavo Petro. Allí, por el contrario, el camino luce enrevesado para los sectores alternativos y casi todas las campañas tratan de sacudirse del “fantasma” del petrismo. Algunas, incluso, marcan distancia con el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, porque hasta allí han llegado los ecos de su cuestionable gestión.

Pero esto no significa que la puja esté resuelta o que los pulsos por localidad transcurran en total parsimonia. Si bien la batalla se libra en el espectro de la centro-derecha a través de partidos y candidatos de corte conservador, hay enfrentamientos entre casas políticas que le ponen picante a una campaña en la que parecen importar más las líneas rojas respecto a algunos personajes, que los temas de gestión pública, de región.

Aunque hay un par de candidaturas alternativas que podrían dar la sorpresa en localidades como El Carmen de Viboral, la premisa “no soy de Petro ni de Quintero” es la que mueve la campaña en buena parte del altiplano, región integrada por centros intermedios de desarrollo como Rionegro, La Ceja y Marinilla.

El caso del primero es diciente. Allí el compás de la contienda lo marcan dos candidatos: el médico Jorge Rivas, carta de la continuidad con la coalición Rionegro nos Une —integrada por el Centro Democrático, Creemos, la U, el Conservador, Colombia Justa Libres, Salvación Nacional y Aico—; y Fernando Valencia “Tola”, quien viene de ser concejal por la curul de oposición, además de recoger 65.615 firmas para avalar su aspiración —recibiendo también coavales de los verdes, Cambio Radical, Dignidad y Compromiso, el Liberal, el Nuevo Liberalismo, Mira y la ASI—.

Decimos que el caso es diciente porque a Rivas lo respaldan el actual alcalde, Rodrigo Hernández, y la casa política liderada por el senador Esteban Quintero Cardona, del Centro Democrático. En este equipo también sobresalen figuras como Andrés Julián Rendón, hoy candidato a la Gobernación por el mismo partido, y el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien incluso ha acompañado a Rivas en sus correrías.

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A estas caras visibles de la oposición al gobierno Petro en la región se suma el diputado —también del CD— Gregorio Orjuela, quien le metió candela a la campaña en días pasados al señalar a la “Tola” como aliado de Quintero. En una intervención airada, con manoteo incluido, sostuvo que la esposa del candidato y algunas personas de su círculo cercano trabajan en la Alcaldía de Medellín. “Para que vengan a decir que no tiene nada que ver con él”, sostuvo.

Pero este no es el único señalamiento de este tipo que pone a la “Tola” en aprietos; en aprietos porque al candidato también lo han vendido como la carta del Pacto Histórico en medio de una campaña “sucia” que, dicen en Rionegro, busca restarle el poco impulso que le saca a Rivas. Y es que el pulso está muy parejo, según reseñan algunas encuestas en las que el margen de error los pone prácticamente en un empate técnico.

Tampoco hay que ir muy lejos: la elección de 2019 evidenció que la ventaja de Hernández —candidato del exalcalde Andrés Julián Rendón— sobre la “Tola” no fue considerable: Hernández llegó a la Alcaldía con 25.745 votos, mientras que Valencia obtuvo entonces 24.326 apoyos. Hoy, con el respaldo del representante verde Elkin Ospina Ospina —barón electoral en La Ceja y quien también araña votos en Rionegro—, busca sacarle ventaja al candidato de la continuidad y revertir el resultado de hace cuatro años.

Eso sí, la “Tola” primero se sacude del fantasma del petrismo y luego niega cualquier vínculo con Daniel Quintero. Dice que su esposa trabajó en el aeropuerto Olaya Herrera como contratista de un amigo suyo que se convirtió en jefe de control interno de la entidad a través de “concurso, por mérito”. También desvirtúa cualquier vínculo con el exdirector de la Empresa de Desarrollo Urbano de Medellín y hoy vicepresidente ejecutivo de Proyectos e Ingeniería de EPM, Wilder Echavarría, quien fue otrora gerente de la Provincia del Agua, el Bosque y el Turismo, que agrupaba a varios municipios del Oriente.

Dice que a Echavarría lo conoce de lejos y a los demás, prácticamente, ni los ha visto. “No somos cercanos a Petro ni a Quintero, nunca he tenido ningún relacionamiento con ellos (...). Son estrategias para hacernos oposición, no tenemos qué ver”.

Y aunque este pulso hasta suma encontronazos entre la “Tola” y Hernández, el alcalde titular de Rionegro, son otros cinco los nombres que allí hacen carrera para llegar a la Alcaldía. Hablamos de Mauricio Rendón González, de la Alianza Democrática Amplia; Óscar Arias Bedoya, del Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais); Luis Castaño Castaño, del Partido Ecologista Colombiano; Ricardo Nieto Rizo, de En Marcha; y Juan Vargas Arbeláez, de Verde Oxígeno.

El número, aunque concuerda con la excesiva propaganda que se exhibe en el parque principal y los puntos neurálgicos de la ciudad, no desvirtúa la estela de polarización levantada hasta ahora por las candidaturas de Rivas, exsecretario de Salud de esta administración, y de la “Tola”. O mejor: en varios municipios, pese a la cifra abrumadora de candidatos, los pulsos parecen estar calcados: la casa Quintero-CD vs. la casa Ospina; y en otras localidades aparece la dupla conservadora del senador Mauricio Giraldo y el representante Luis Miguel López, los “marianos”, que dieron la sorpresa en las legislativas pasadas.

Los pulsos entre las casas Quintero y Ospina se trasladan a La Ceja, donde hay nueve candidatos. Allí, Carlos Mejía Restrepo, identificado como el candidato de la continuidad, es la carta de la casa del senador Quintero; mientras que María Ilbet Santa, por la coalición Este es el momento, es la apuesta del representante Ospina, quien hizo sus pinitos en la localidad, donde fue concejal y alcalde.

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Dicen fuentes políticas que pese a que allí hay candidaturas que podrían constituir tercerías con opciones de poder, estos dos nombres son los que marcan la contienda. Similar ocurre en Marinilla, donde no son nueve sino diez los aspirantes, y donde una movida de la fórmula de los “camanduleros”, Giraldo y López, dejó sin aval al que en la localidad proyectaban como el candidato conservador.

Allí el pulso no parece ser entre Quintero y Ospina, sino entre Quintero y su grupo con los “marianos”. La cosa es así: en Marinilla se esperaba que el candidato azul a la Alcaldía fuera el concejal Ronald Mejía, pero como Giraldo y López fueron la fórmula más votada en la localidad, ese respaldo terminó en manos de Julio Serna Vásquez, identificado por algunos como el candidato de la continuidad. Esta puja, que tensó los ánimos entre los matices del partido, resultó en la adhesión de Mejía a la campaña de José Manuel González, a quien proyectaban como carta a la Asamblea y quien ahora es la apuesta de la casa Quintero-CD a través de la coalición Motivos para Crecer.

Los candidatos que podrían dar la sorpresa son Édgar Villegas Ramírez, del Partido Liberal, y Cristian Gómez Gómez, de la coalición Hagamos grande a Marinilla, también conocido como “Cochas”. Como en los otros pueblos del altiplano, los candidatos alternativos parecen no tener mayor chance en esta localidad. Cosa distinta ocurre en El Carmen de Viboral, donde Vicente Arcila es la carta del petrismo, con el exrepresentante verde y hoy embajador en Nicaragua León Fredy Muñoz como padrino. Esta parece ser una de las pocas excepciones entre las campañas del Oriente cercano, soportadas en su mayoría en discursos opuestos a Petro y al alcalde Quintero.

Los temas de región aparecen en un segundo plano: vuelven a flote la constitución de un modelo de área metropolitana y la ampliación urgente del aeropuerto José María Córdova. Más rezagados, como preocupaciones del Oriente lejano, aparecen intervenciones como la ampliación de la Medellín-Bogotá, entre el Santuario y Caño Alegre, y los coletazos en seguridad causados en su momento por el Clan del Oriente.

“Todos contra Luis Pérez”, Rendón o Gómez y otros pulsos liberales

El más reciente debate por la Gobernación, que tuvo lugar en la Universidad Católica de Oriente, no dejó mayores secuelas en la región. O, bueno, sí, una misiva parece haber trascendido: “Todos contra Luis Pérez”. En esa movida, que cobra sentido según algunas encuestas que ubican a este como primero en el partidor por la Gobernación, vuelven a cobrar sentido algunas alianzas que aún no se concretan. Hablamos del fallido Pacto de Indiana, en especial de tres de sus integrantes que no descartan una futura coalición: Andrés Julián Rendón, Juan Diego Gómez y Eugenio Prieto. Si bien ninguno ha desistido de su aspiración, localmente ya se proyectan alianzas y se evidencian, a su paso, polémicos pulsos de partido. Hablamos en principio de Rendón y Gómez, quien también se cuenta entre los electores destacados de la región. Aunque el primero tiene el aval del Centro Democrático y el respaldo del expresidente Álvaro Uribe, el segundo se hizo al respaldo del Partido Conservador, colectividad que se quedó con dos alcaldías en la pasada elección y que hizo coalición con otras tres candidaturas que llegaron a alcaldías en la subregión. Aunque entre estos podría haber un pulso a escala departamental porque la fórmula “mariana” —integrada por el senador Giraldo y el representante López— aún no define a cuál de los dos apoyar, en Rionegro proyectan una alianza a la Alcaldía entre Rendón y Gómez. Ya dijimos que Jorge Rivas es el candidato de Rendón, mientras que Mauricio Rendón González, avalado por la Alianza Democrática Amplia, sería la apuesta inicial de Gómez. Allí no descartan que el segundo candidato adhiera a la carta del oficialismo en próximas negociaciones. Otro desertor del Pacto de Indiana que lidia con cuestionamientos en Rionegro es Prieto. Allí el Partido Liberal —colectividad que lo avaló formalmente a la Gobernación— apoya a Fernando Valencia Vallejo “Tola”, candidato que se enfrenta a Rivas, de la continuidad. Pues resulta que el pulso por las bases liberales, que a escala departamental comparten Prieto y Julián Bedoya, se replica aquí con la casa Quintero-CD. Fuentes políticas confirman que Daniel Arbeláez y Yeison Miranda, concejales liberales que suman juntos cerca de 5.000 votos, habían aterrizado primero en la campaña de Rivas. Aunque por disciplina deberían abstenerse de este respaldo, su capital electoral podría mantenerse en la campaña opuesta a su partido.

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