Como un turista cualquiera —el acento madrileño lo delataba para pasar como paisa—, el director del Departamento de Arquitectura de la Universidad de Harvard (E.U), Iñaki Ábalos, caminó ayer por el centro de Medellín.
La Empresa de Desarrollo Urbano (EDU) le pidió “una mirada fresca” para intervenir el Parque San Antonio. Y él, sufriendo el sol del domingo como cualquiera en las calles, dictó que a una explanada de concreto le falta mucho para ser un parque o una plaza, como él los llama.
¿Qué lo acerca a Medellín?
“Tanto yo como Renata (Sentkiewicz), mi compañera profesional, hemos venido muchas veces, hemos estado dando talleres y clases y estuvimos muy vinculados al primer máster de diseño urbano que se hacía en el país, que fue una idea estupenda. Fruto de esos contactos hemos seguido teniendo relación con Colombia y con Medellín.
Y la EDU nos ha llamado para proponer, con una mirada fresca y desde afuera, estrategias que permitan que este espacio, que está francamente infrautilizado, pueda tener un papel importante en el desarrollo del Centro”.
¿Cómo ve el Parque San
Antonio en la actualidad?
“De este lado ya se ve que de parque tiene poco y si se mira para este otro lado, que es donde están los árboles, es donde está la gente. No hace falta ser un gran arquitecto para pensar que la sombra en el espacio público, en el clima de Medellín, es realmente reconfortante”.
¿Qué resalta de su
recorrido por el Centro?
“Hay edificios fantásticos entre el Parque San Antonio y la Catedral y el Parque de Las Esculturas y La Alpujarra. Como pasa en muchas partes, están infrautilizados o utilizados en una forma distinta a como estaban pensados. Hay sitios que están muy bien, como en el pasaje peatonal de Junín. En los sitios que están peor hay una especie de divorcio entre el tratamiento del suelo y el de los edificios”.
¿Qué tipo de intervención
se necesita?
“Lo que el Centro está pidiendo, casi a gritos, es una intervención que evite la fragmentación, que casi cada dos o tres manzanas cambia el tratamiento, la calidad y el carácter de los espacios. El tranvía podrá ayudar a unificarlo en parte”.
¿Soporta la ciudad
mayores densidades?
“Si comparamos densidades de ciudades que a muchos de nosotros nos gustan con la que veo que tiene Medellín, puede seguir creciendo sin ningún problema si se hace bien. Si se hace a patadas y cada emprendedor hace lo que quiere, no. No hay que asustarse por la densificación. Hong Kong es una ciudad maravillosa, que está en un sitio infinitamente peor. Unos la odian y otros la aman, pero es una ciudad maravillosa. Medellín puede llegar a ser una ciudad como Barcelona, que tiene densidades homogéneas casi en todo el territorio y, sin embargo, uno percibe que hay muchísimo espacio público y que hay vida en las calles”.
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