Como presuntos responsables del secuestro de ocho miembros de una familia en el municipio de Turbo, nueve policías fueron cobijados con medida de aseguramiento en centro carcelario por el Juzgado 42 Penal Municipal de Medellín.
Los afectados con la medida son siete patrulleros; un intendente destituido y un expolicía destituido.
Los hechos materia de investigación ocurrieron el 16 de septiembre de 2014 en el municipio urabaense, cuando hombres encapuchados entraron a la casa de un comerciante y luego de intimidarlo con armas de fuego, lo amarraron y lo amordazaron junto a su esposa, dos familiares y sus cuatro hijos, entre ellos tres menores de edad.
Los victimarios amenazaron con llevarse a una de las menores si su padre no les entregaba la suma de 300 millones de pesos. Ante la imposibilidad de obtener el valor exigido, los delincuentes hurtaron dinero, joyas y una camioneta de alta gama en la que se dieron a la fuga.
Tras una prolongada persecución policial y luego de un enfrentamiento armado, uno de los uniformados adscrito a la estación del municipio de Turbo, fue aprehendido en el vecino municipio de Necoclí. En los mismos hechos fue capturado un expatrullero de la Policía Nacional.
Según la investigación adelantada por un Fiscal especializado de Medellín, al parecer los policías activos capturados el 14 de diciembre, hacen parte de la nómina de la banda criminal “los Urabeños”.
Los procesados no aceptaron los cargos que le imputó la Fiscalía como coautores de los delitos de secuestro extorsivo agravado, hurto calificado y agravado y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.
Los nueve policías están recluidos en una cárcel del distrito judicial de Medellín.
Por los mismos hechos y delitos Jhon Carlos Acosta Gómez y Héctor Emilio Bossio Gómez, fueron condenados a 33 años de prisión, por el Juzgado Primero Penal Especializado de Antioquia.
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