Plata es lo que falta. Ese es el mensaje de alerta que la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi) envió sobre las finanzas del sistema de salud. Según este gremio, se requieren $10,45 billones para hacer viable el sistema.
Para la presidenta de Acemi, Paula Acosta, esta desfinanciación “afecta a todos los actores del sistema, pues no se trata de un problema financiero de las EPS, se trata de la viabilidad financiera en corto plazo”.
Explicó que esta situación viene desde el cierre de 2022 cuando se supo que de cada $100 que recibieron las EPS del régimen contributivo tuvieron que pagar $102 en atenciones de salud. Un panorama que, según advirtió Acemi, para 2023 pinta en que la plata para cubrir los presupuestos máximos alcanzarán hasta julio.
Las cuentas de Acemi indican que se necesitan $3,1 billones para cubrir la insuficiencia de la prima para este año, con lo que se pagan cerca de 2,5 millones de atenciones en salud diarias; $3,9 billones para el faltante estimado del resto de año y de las deudas de presupuestos máximos que arrastra la Administradora de Recursos de Salud desde 2021 y 2022; así como $3,5 billones para deudas de recobros, incapacidades y procesos de compensación pendientes.
El director de la ADRES, Félix Martínez, respondió en entrevista con EL TIEMPO que para este año se aprobó un incremento porcentual histórico en la unidad de pago por capitación (pago afiliados de las EPS), por lo cual “no es posible afirmar de manera exhaustiva que la UPC sea deficiente”.
Este diario revisó los valores que la ADRES le ha reconocido a las EPS entre enero y abril y estableció que fueron $54,93 billones correspondientes a recobros, compensaciones, liquidación mensual de afiliados y prestaciones económicas del régimen contributivo.