El caso por la muerte de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, estudiante de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de los Andes, continúa su curso judicial en Bogotá. Durante la segunda audiencia, realizada este 6 de noviembre, la Fiscalía solicitó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, señalado como uno de los responsables de la brutal golpiza que terminó con la vida del joven la madrugada del 31 de octubre, tras una celebración de Halloween en una discoteca del norte de la ciudad.
Durante la diligencia, la Fiscalía reiteró su petición de enviar a Suárez Ortiz a un centro de reclusión, al considerar que existen elementos suficientes para inferir su responsabilidad en el delito de homicidio agravado, delito por el que fue imputado. El ente acusador aseguró que el ataque fue “desmedido, brutal y premeditado”, y que la libertad del procesado podría poner en riesgo su comparecencia al proceso.
En contexto: Fiscalía imputó con homicidio agravado a Juan Carlos Suárez Ortiz, capturado por la muerte de Jaime Esteban Moreno
Según la Fiscalía, los videos y testimonios recaudados muestran que la víctima fue perseguida, golpeada y dejada inconsciente en plena vía pública por dos hombres, entre ellos Suárez Ortiz, quien habría actuado disfrazado y con el rostro pintado de rojo para evitar su identificación.
“Los testimonios recaudados muestran cómo el ciudadano Juan Carlos Suárez, disfrazado con el rostro pintado de color rojo, aprovechó el anonimato que le daba su apariencia para agredir de manera brutal a la víctima, proponiéndole golpes contundentes con pies y manos, aun cuando ésta nunca respondió la agresión ni ofreció resistencia alguna. Se advierte, señor juez, que el ataque no fue producto de una reacción momentánea ni de un impulso aislado. Por el contrario, el comportamiento del imputado revela una clara decisión de causar la muerte, pues después de propinarle los primeros golpes y retirarse del lugar al observar que su acompañante continuaba atacando al joven, se devolvió para rematar la agresión, asestando nuevas patadas contra la víctima que ya yacía en el suelo sin posibilidad alguna de defenderse. Este retorno al sitio y la continuación del ataque descartan por completo la hipótesis de un actuar emocional o impulsivo y demuestran un nivel de determinación de insensibilidad y desprecio por la vida humana”, expresó la fiscal durante la audiencia.
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