Las disputas al interior de los partidos, la reconfiguración del ajedrez político regional tras las pasadas elecciones, y el poder que ha venido acumulando el vicepresidente Germán Vargas Lleras, son algunas de las razones que explicarían la mala hora por la que está pasando la aplanadora de la Unidad Nacional en el Congreso, lo que sin duda pone en riesgo la gobernabilidad del presidente Juan Manuel Santos.
Y es que han sido varios los episodios que evidencian que los ánimos entre los partidos santistas están caldeados. El primer round tuvo lugar hace un par de semanas en el marco de la cumbre de gobernadores electos que se celebró en Villavicencio, donde Cambio Radical y el Partido Liberal se mostraron los dientes.