En las últimas horas se conoció información sobre unas denuncias realizadas por funcionarios del Instituto Nacional de Salud (INS) por presuntos casos de acoso laboral, deterioro del clima organizacional y omisiones en la atención del riesgo psicosocial al interior de la entidad.
De acuerdo con lo señalado por las denuncias, ya existirían al menos diez quejas internas relacionadas con posibles situaciones de presión laboral y afectaciones al ambiente de trabajo dentro de la institución.
El caso también habría llegado a instancias de control. Según se conoció, la Procuraduría General de la Nación adelanta una vigilancia preventiva sobre la situación, mientras que ante el Ministerio de Trabajo fue interpuesta una querella relacionada con las presuntas irregularidades denunciadas por varios funcionarios.
Las denuncias apuntan a posibles fallas en la gestión institucional frente a los riesgos psicosociales, un componente que hace referencia a las condiciones laborales que pueden afectar la salud mental y emocional de los trabajadores.
¿Qué dice el comunicado?
Es más, en el comunicado, se lee que “durante el último año, varios funcionarios hemos presentado quejas formales relacionadas con presuntas situaciones de acoso laboral, deterioro del clima organizacional, afectaciones emocionales y omisiones frente a la prevención del riesgo psicosocial al interior del Instituto”.
Los funcionarios aseguran que las situaciones reportadas habrían generado preocupación entre distintos equipos de trabajo y advierten sobre un presunto deterioro del ambiente laboral dentro del INS.
Y que, sobre todo, se presenta una queja en cuanto al manejo de la dirección de la entidad. “La postura asumida por la Directora General desconoce la normatividad vigente en materia de acoso laboral y gestión del riesgo psicosocial”.
“Su administración supedita la adopción de medidas preventivas a la existencia de sanciones disciplinarias ejecutoriadas, dejando de lado el deber jurídico de identificar, intervenir y mitigar oportunamente los factores de riesgo que puedan afectar la salud mental, la dignidad, la integridad y el bienestar de los trabajadores, antes de que dichas afectaciones se agraven o consoliden”, se lee en el documento.
Sin embargo, uno de los puntos más fuertes del comunicado señala el contraste entre lo que la institución dice promover de puertas para afuera y lo que, según las denuncias, ocurre al interior de la entidad.
“Lo que hace especialmente grave esta situación es la profunda contradicción que, a nuestro criterio, existe entre el discurso institucional que el INS promueve públicamente y la realidad que denunciamos distintos servidores en el interior de la entidad”. Además, se agrega que “mientras en redes sociales y espacios institucionales se publican campañas sobre bienestar, salud mental y humanización laboral, algunos funcionarios hemos tenido que acudir a solicitudes de protección, reubicaciones laborales y acompañamiento psicológico o psiquiátrico, como consecuencia del deterioro emocional asociado al ambiente de trabajo”.
Hasta el momento, el Instituto Nacional de Salud no se ha pronunciado oficialmente sobre las denuncias ni sobre las actuaciones adelantadas por los organismos de control.
Se espera que las investigaciones correspondientes de las entidades capacitadas, tanto de la Procuraduría como del Ministerio de Trabajo.
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