Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
El lenguaje directo no es siempre la primera posibilidad para muchos. Decir algunas palabras nos da miedo. ¿Ocultamos algo o es cuestión de cortesía?
La palabra culo está en el diccionario –“conjunto de las dos nalgas”, se lee allí–, pero decir culo o teta, que se ubica en ese libro gordo de palabras entre tesura y tetania, no está bien visto, o por lo menos en este país, porque eso también depende del contexto.
Por eso cuando el jugador de Chile en la Copa América le metió el dedo en el culo al jugador de Uruguay, muchos medios y personas se vieron en aprietos: cómo decirlo sin ser groseros. ¿Pero groseros por qué, si la palabra es castiza y si eso fue lo que pasó?
El lenguaje determina lo que somos, habla de quién y cómo es esa persona. Revela parte de la personalidad, de dónde se viene. En ese sentido, se juega con él para buscar la imagen que interesa que el otro tenga, y se organiza para...