Edwin García empezó en solitario hace cinco años, y ya se han sumado muchos, si bien el tema sigue siendo de monólogos y soliloquios. Entonces un autor se sube al escenario y finge que habla para sí mismo.
No está solo, y Edwin lo sabe: al Encuentro de Monólogos y Soliloquios que se hace desde hace tres años en el Matacandelas le ha ido tan bien que el actor, aunque sea el único en el escenario, está acompañado de público, y no es poquito. La prueba es que el festival se sostiene así mismo por la taquilla. Por eso ya suman tres.
Edwin cuenta cinco años porque fue hace tanto que inició con la idea de proponer teatro para enero, cuando los grupos están descansando, hasta que se dio cuenta de que había actores con trabajos interesados en presentarlos. De ahí salió el primer festival y el segundo.
Esta vez, en el tercero, el encuentro tendrá ocho grupos, incluyendo uno internacional que viene desde España, con un total de 18 funciones, dos por día de jueves a sábado, durante tres semanas. Empezaron ayer y la última será el 11 de febrero.
El encuentro tiene la idea de acercar a las personas al género, porque hay quienes creen que los monólogos o soliloquios son aburridos, o difíciles, cuando son emocionantes: es un actor sin nadie que le ayude, defendiendo una escena, improvisando si se le olvida, manteniendo la atención del público, él, sin nadie más. Pura adrenalina, lo describe el creador del festival, y un reto.
El encuentro quiso trabajar en este género, porque saben que son montajes difíciles de llevar y que es un trabajo exigente, de alta calidad, que puede causar la misma emoción y conmoción que una obra de teatro. Además en la ciudad hay festivales, y varios, del otro teatro, pero de monólogos y soliloquios no.
De ahí la invitación de Edwin, a no tenerles miedo, y a darles la oportunidad, y eso solo tiene una manera de hacerse: yendo a ver.
Se prenden las luces y ahí está el actor, tan solo. Empieza a decir.
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