Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Así se escribe la nueva partitura de Antioquia: IberAcademy reunió a profes de música de los municipios

El encuentro quiso fortalecer el tejido de la música en el departamento. Hace parte del proyecto Ema.

  • Profesores de música de distintos municipios de Antioquia respondieron al llamado de IberAcademy para reunirse, conocerse y conversar sobre las prácticas musicales en el departamento. FOTO julio herrera
    Profesores de música de distintos municipios de Antioquia respondieron al llamado de IberAcademy para reunirse, conocerse y conversar sobre las prácticas musicales en el departamento. FOTO julio herrera
  • Alejandro Posada, referente de los directores sinfónicos colombianos, conversó con los profesores de música de Antioquia. FOTO julio herrera
    Alejandro Posada, referente de los directores sinfónicos colombianos, conversó con los profesores de música de Antioquia. FOTO julio herrera
hace 50 minutos
bookmark

En la mañana del viernes 8 de mayo, el maestro Alejandro Posada les contó a un grupo de profesores de música de los municipios de Antioquia la estrategia que tuvo que inventarse para que los jóvenes músicos de una orquesta extranjera levantaran la vista de las partituras durante los ensayos. Les dijo a los violinistas que se pusieran de pie, caminaran hasta el sitio de los violistas, sin dejar de tocar. Luego, les dijo a los violistas que fueran hasta el lugar de los violinistas. Ambos grupos lo hicieron entre risas, sin perder el hilo de la música. Fue una de las anécdotas que el director sinfónico les contó a los profesores de los municipios durante las jornadas del Primer Encuentro Departamental de Profesores de Música de Antioquia, organizado por IberAcademy en el Recinto Quirama.

Siga leyendo: De Nino Bravo a Beethoven: la cartelera de conciertos sinfónicos de mayo en Medellín

El encuentro duró cuatro días, organizado en dos grupos. El primero estuvo el martes y el miércoles mientras el segundo se reunió el jueves y viernes. La iniciativa hace parte de la comunidad EMA (comunidad de escuelas de música de Antioquia), y surgió a partir de una reflexión de los miembros de IberAcademy sobre las oportunidades y necesidades de los jóvenes músicos de los municipios. María Helena Tamayo, directora ejecutiva de IberAcademy, le contó a EL COLOMBIANO que la convocatoria incluyó a casi todas las subregiones de Antioquia.

El origen del proyecto se remonta a 2018, cuando la organización empezó a cuestionarse cómo conectar más a los municipios con las oportunidades de formación musical. María Helena recordó que uno de los jóvenes vinculados a IberAcademy habló sobre la sensación de lejanía que existía frente a las posibilidades de formación para quienes viven fuera de las ciudades principales.

A partir de esa reflexión, IberAcademy comenzó a buscar mecanismos para que los estudiantes beneficiados con becas pudieran retribuir en sus territorios lo aprendido. Inicialmente enviaron monitores para acompañar procesos en municipios, pero posteriormente concluyeron que era necesario comprender de manera más profunda las dinámicas de las escuelas de música.

En 2021 comenzó la construcción de la llamada “ruta en crescendo”, implementada desde 2022. El proceso reunió a estudiantes, profesores, padres de familia, secretarios de Cultura y otros actores comunitarios con el objetivo de entender qué significaban las escuelas de música para los municipios y cuáles eran sus principales necesidades.

Alejandro Posada, referente de los directores sinfónicos colombianos, conversó con los profesores de música de Antioquia. FOTO julio herrera
Alejandro Posada, referente de los directores sinfónicos colombianos, conversó con los profesores de música de Antioquia. FOTO julio herrera

“Empezamos identificando las necesidades, pero también las cosas positivas y las cosas que valía la pena apreciar”, explicó José García Taborda, integrante del área de desarrollo pedagógico de IberAcademy. Durante el diagnóstico, el equipo encontró resultados que no esperaban. Uno de los hallazgos más significativos fue que aprender música no aparecía entre las principales razones por las que las familias llevaban a sus hijos a las escuelas.

“Cuando les preguntamos a los papás por qué llevaban a sus hijos a una escuela de música, aprender música estaba en el séptimo lugar”, señaló Tamayo.

Según los testimonios recogidos en los municipios, las escuelas eran vistas principalmente como espacios seguros, escenarios de socialización y lugares de construcción de capital social. García Taborda contó que muchas familias consultadas creen que las escuelas de música sirven para ampliar horizontes y generar conexiones que pudieran impactar el futuro de los niños y jóvenes.

El proceso de investigación se desarrolló durante dos años con un equipo interdisciplinario conformado por médicos, psicólogos, sociólogos, pedagogos, comunicadores, musicoterapeutas y especialistas en movimiento corporal. De acuerdo con los voceros de IberAcademy, el modelo fue construyéndose a partir de la escucha de las comunidades y de pruebas realizadas en los territorios. “Fuimos construyendo el modelo de IberAcademy, que se basa en cuatro dimensiones”, explicó García Taborda. Posteriormente descubrieron que el enfoque coincidía con dimensiones planteadas por la UNESCO sobre desarrollo humano.

Lea aquí: En 30 años, la Red de Músicas de Medellín ha transformado más de 80.000 vidas

El modelo presentado en el encuentro se estructura en cuatro componentes: vida consciente, práctica consciente, convivencia consciente y ciudadanía consciente.

La primera dimensión se enfoca en inteligencia emocional, autocuidado y manejo de situaciones complejas que enfrentan los docentes en contextos comunitarios. Según García Taborda, muchos profesores terminan cumpliendo funciones adicionales de mediadores familiares, gestores culturales y orientadores emocionales.

La segunda dimensión, denominada práctica consciente, busca optimizar los procesos de enseñanza musical mediante herramientas relacionadas con neuroplasticidad y nuevas metodologías de aprendizaje.

La convivencia consciente se enfoca en la resolución de conflictos y en la construcción de relaciones dentro de los ensayos y agrupaciones musicales. García Taborda aseguró que los ensayos funcionan como “microsociedades” donde se ponen en práctica habilidades de comunicación, escucha y corresponsabilidad.

Finalmente, la ciudadanía consciente aborda el impacto social de las escuelas de música en las comunidades. Según el equipo de IberAcademy, las escuelas de música contribuyen a la prevención de violencias, fortalecen el tejido social y generan vínculos comunitarios.Maria Helena aterrizó esta teoría en la historia de un músico, que durante una de las sesiones de trabajo le contó que de su generación los únicos que estudiaron una tecnología, una carrera, fueron aquellos que estuvieron en la escuela de música. ¿La razón? Con la banda de música, estos muchachos salieron del pueblo, ampliaron sus horizontes vitales. “Eso les abrió las perspectivas”, dijo Maria Helena.

Volvamos a la clase del maestro Posada. Él, con la experiencia que le da haber dirigido orquestas profesionales de muchos países, les dijo a los profesores que cada vez estaba más convencido que las orquestas sinfónicas deberían sonar cómo la hacen las orquestas de cámara. ¿Qué quiere decir esto? Que los intérpretes logren una comunión sonora tal que siendo muchos parezca que son uno. En el fondo, la idea del maestro invita a volver a lo simple, a la magia de la música que se toca, se vive y se comparte.

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto
Las más leídas

Te recomendamos