Se inundó el Museo de Antioquia con el aguacero del sábado... Pero tranquilos: nadie resultó lastimado y ninguna obra se dañó, ni siquiera un poco. Y hoy está abierto nuevamente.
María del Rosario Escobar, directora de esta entidad, explicó que el agua entró al nivel inferior, donde funcionan oficinas de administración. Y subió unos cincuenta centímetros, altura suficiente para que se dañaran algunos computadores y una cantidad importante de papelería.
“Ninguna pieza de arte estaba en ese lugar —explicó María del Rosario—. No hubo daños en bodegaje, ni en las colecciones ni en La Consentida”.
La Consentida es una serie de exposiciones en la que se va destacando, por turno, una obra importante y querida de un artista. Por estos días, La Consentida era El Pueblo y el guayacán, de Ethel Gilmour.
“Como tenemos un mediador permanente en esa sala —una persona que guía a los visitantes—, pronto nos percatamos del riesgo en que podía estar la obra, porque tiene unas partes cercanas al suelo, y corrimos a desmontarla”, contó la directora.
Esa muestra, a la que le faltaba una semana de exhibición, se guardará de una vez.
“Por fortuna, unos 100 empleados estaban el sábado, ocupados en el montaje de una nueva exposición —comentó Carmen Elisa Chávez, comunicadora del Museo— y se dedicaron de inmediato a sacar el agua, a preservar lo que estaba en riesgo y a limpiar. Ese día nos fuimos a medianoche y el domingo llegamos a las siete de la mañana a seguir las labores, para que el museo pueda estar abierto al público este lunes festivo”.
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