Cuando Óscar Albeiro Figueroa, el medallista de plata de Colombia en los Olímpicos de Londres-2012, hizo su primer torneo internacional en la división de los 62 kilogramos, levantó 137 kilos en arranque y 160 en envión. Fue durante el Mundial de mayores en 2006. Tenía 23 años y meses antes había dejado la división de los 56.
Luis Fernando Higuita, llevando un proceso similar, acaba de debutar en un torneo fuera del país -el Panamericano en San Salvador-, conquistando no solo el título de los 62 kilogramos -división en la que igualmente debuta luego de transitar en los 56- sino haciéndose a los tres oros en juego. Lo hace con 19 años recién cumplidos y un registro alentador, según el entrenador Jairo Aníbal Cossio, de 121 kilos en la arrancada y 153 en el envión (274 en total).
“Es mi primera competencia grande en esta nueva división. Gracias a Dios me fue muy bien. Estoy contento con las marcas; es mi mejor registro personal”, señala Higuita, quien reside en la Villa Olímpica, gracias al convenio que tiene Indeportes con deportistas de proyección como él, aunque cada fin de semana acude a la casa de sus familiares, en el barrio Moravia.
Lejos aún de lo que hizo Figueroa en aquella ocasión y de las marcas descomunales que este tiene, incluyendo una de corte olímpico -177 en envión-, Higuita confía en que algún día, en un futuro, pueda hacerle competencia no solo a Figueroa sino a Francisco Mosquera, el otro criollo de la división 62 que alterna dominio continental y pelea podio en mundiales. “Me sentí bien en los seis movimientos, no fallé ninguno. Tengo que aprovechar al máximo mi juventud para corregir falencias y poder competir con ellos. Algún día espero ganarles”, afirma con seguridad.
La ventaja es que es 14 años más joven que Óscar (33 años) y 5 más que Mosquera (24). Su futuro es inmenso y tiene tiempo de sobra para igualar esos registros. Va paso a paso. “Quiero ser, en un futuro, un deportista de la talla de ellos. Ahora debo corregir aspectos técnicos que todavía tengo”, expresa.
Higuita, flamante campeón panamericano ya tiene encima dos mundiales -ambos en los 56 y en los que fue octavo-. Su aspiración ahora es otra: “A corto plazo ser campeón mundial juvenil y a largo ser Selección Colombia de mayores y también campeón en esa categoría”. Lo alienta algo: el año pasado, el campeón mundial de la división, Pak Jong Ju (República de Corea), marcó 124-156-280, un indicador que le permite soñar con subir al podio en el próximo Mundial en Tbilisi, Georgia .