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Alex Mejía quiere repetir el éxito de Osorio con Rueda

A sus 27 años el volante regresó al verde con una nueva ilusión: quiere repetir el éxito de Osorio con Rueda.

  • El número 13 siempre ha distinguido al volante central del conjunto antioqueño. FOTO Juan A. Sánchez
    El número 13 siempre ha distinguido al volante central del conjunto antioqueño. FOTO Juan A. Sánchez

En el último año y medio Álex Mejía obtuvo un título con Nacional, jugó un Mundial con la Selección Colombia, fue al fútbol del exterior para actuar con el Monterrey de México, tuvo su segundo hijo, jugó la Copa América y, finalmente, regresó a Nacional. Todo le llegó casi sin darse cuenta.

Muchas cosas positivas en un corto periodo, situaciones que lo han llenado de madurez. Su esposa Marcela y sus dos hijos, Santiago y Sebastián, son el motor de su existencia y tuvieron mucho que ver con su regreso al país.

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“Contento, agradecido con Dios por todas las bendiciones. Feliz de regresar a esta familia que es Nacional, en la que cada día mejoramos y aprendemos muchas cosas. El profesor Juan Carlos Osorio nos enseñó mucho, pero ahora estamos con el profe Reinaldo Rueda que también nos está dando nuevas fortalezas para que este equipo siga siendo exitoso”.

México, un paso difícil

Cuenta que en México sufrió muchas críticas porque creyeron que él y los otros refuerzos eran salvadores. Después se adaptó y le reconocieron el trabajo. Sin embargo, cuando supo que Nacional estaba interesado en su regreso hizo todo lo posible por volver.

Todas las decisiones las toma en familia: “es un núcleo muy unido. Tenemos dificultades, pero tratamos de solucionarlas juntos. Soy privilegiado de tener a Marcela, una esposa que es mi polo a tierra, me da ideas y en mi vida mete más inteligencia que yo en la cancha”.

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Todos los días le agradece al ser superior tenerla a su lado y enamorarse cada instante más de ella. En las prácticas siempre lleva su argolla de compromiso y es que es un hombre que en la cancha también se compromete.

Ser técnico, el objetivo

Es serio, se expresa de manera clara, habla en términos técnicos, porque ser entrenador es una vocación que quiere desarrollar en el futuro.

Eso ya lo tiene decidido y ya hace cursos a distancia para lograr ese objetivo. “Me estoy preparando para no salir de esta profesión. También, haré cursos para poder gerenciar o presidir un club, pero lo más importante es aprender de las personas que están al lado, incluido lo que me enseñó el profe Osorio y ahora lo que aprendo de Reinaldo”.

Eso lo reconocen quienes lo han dirigido. El técnico Juan Carlos Osorio explica que durante su proceso con Nacional Mejía era el más inquieto a la hora de preguntar de táctica y con Reinaldo Rueda no ha cambiado. Dice el entrenador vallecaucano que hay pocos jugadores que reciban tan claro el mensaje de un entrenador y lo ponga en práctica en los partidos.

Sin embargo, antes de todos sus sueños profesionales, quiere que lo reconozcan porque deja huella como un excelente ser humano.

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“Eso es lo primero antes que ser un gran futbolista o un buen técnico”, expresa sin dudar. Ese comportamiento lo ha llevado a tener un lugar especial en el grupo. Durante el proceso del técnico Osorio fue el hombre que más veces llevó la cinta de capitán. Hoy, cuando es Macnelly quien la lleva, lo apoya a muerte.

“Él es nuestro capitán, es un líder entre los líderes que tiene este equipo. Acá no hay problemas de celos y todos estamos enfocados en un mismo objetivo: mantener a Nacional como el equipo más grande de Colombia”.

La timidez quedó atrás

Poco queda del Álex Mejía tímido que llegó al verde por petición del técnico Santiago Escobar en enero de 2012. Hoy ha evolucionado, se llenó de títulos y llegó a la Selección Colombia, siendo el único jugador de campo que actuaba en el fútbol colombiano cuando fue citado por José Pekerman.

Mejía era tímido, pasivo y paciente, porque sabía que al llegar a una institución tan grande necesitaba tiempo para adaptarse, pero encajó como pieza fundamental.

“Me fortalecí mentalmente, me gané nuevas oportunidades con mis actuaciones y crecí inmensamente, pero aún tengo mucho que aprender”.

Tiene claras cuáles son hoy sus virtudes: “tengo más experiencia, tranquilidad y paciencia. En la cancha intento dar el pase seguro. Que el inicio de juego pase por mí. Intento transmitirles seguridad a mis compañeros”.

Es consciente de que volvió en calidad de préstamo y le da nostalgia cuando le recuerdan que en algún momento deberá volver a irse de la que considera su casa.

“Estoy feliz, si fuera por mí nunca quisiera irme, pero es mi profesión y siempre pensaré en el bienestar de mi familia, teniendo en cuenta que Nacional ya hace parte de ella”.

John Eric Gómez

Comunicador Social-Periodista bilingüe, amante de los deportes. He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Actualmente hago parte de El Colombiano.

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