El club Howlers de Canadá llevó, primero, alegría a los barrios La Cruz y Moravia de Medellín, gracias a su sentido social, y luego, en el terreno de juego, volvió a causar sensación, en cada una de las categorías, por su potencial en el rugby.
En desarrollo de la cuarta edición del Torneo Colombo-canadiense, que terminó ayer en la unidad deportiva de Castilla, los foráneos fueron los encargados de robarse el protagonismo.
“El componente social de este evento es muy importante. Es de resaltar la labor que hacen los canadienses, que cada vez que llegan a la ciudad donan implementación deportiva a jóvenes y los motivan para que se esfuercen por sus metas atléticas”, expresó Alexandra Burbano, vocera de la Liga Antioqueña de Rugby.
En el tema competitivo, los norteamericanos dominaron a su antojo. En la categoría menores de 18 años (m-19) masculino terminaron campeones con 24 puntos, luego de definir el título en el encuentro final ante Gatos, al que venció 32-7.
En m-17 masculino y m-18 femenino triunfaron con 24 unidades. “Este intercambio deportivo y cultural fue vital para los jugadores nuestros, ya que empiezan, desde muy jóvenes, a adquirir experiencia en este deporte ante conjuntos de categoría”, dijo Andrés Zapata, organizador del torneo .
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