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En el fútbol, gritar un gol es el acto de libertad y desahogo que desean tener los jugadores en cada partido. Anotar representa la alegría, el fruto del trabajo en equipo representado en hacer que el balón atraviese la meta.
Pero para el colombiano Ánderson Salas esto se convirtió en un castigo, pues cuando anotó un gol durante un partido jugado en la cancha La Conchita en Texcoco, México, jugadores del equipo rival le propinaron una brutal golpiza que lo tiene debatiéndose entre la vida y la muerte.
Salas es un joven de 22 años, nació en Maicao, La Guajira, y su sueño siempre ha sido ser jugador de fútbol profesional. Para conseguirlo migró a Venezuela y ahora prueba suerte en México, en donde hace parte de un club de tercera división a la vez que trabaja en un almacén de ropa.
El pasado 6 de septiembre, por celebrar un gol, le propinaron una golpiza que lo tiene en estado de coma en el centro asistencial Santo Niño de Atocha.
Su madre Ana Jackeline Salas no ha podido viajar por problemas con la documentación. Incluso, grabó un video para sus redes sociales en el que pide auxilio económico para ir a cuidar de su hijo, que se encuentra solo en tierras aztecas.
“Varios jóvenes lo agredieron, lo maltrataron brutalmente, me lo dejaron en coma”, señaló la madre de Ánderson en el clip.
En video se ve a la madre desesperada porque no ha podido ver a su hijo, clamando justicia y señaló que allá no tiene ningún familiar, más allá de las amistades que lo conocen por ser un joven que fue en busca de un sueño.
Rompiendo en llanto, agregó: “Estoy desesperada. Pido salir del país para buscar a mi hijo”.
Aprendiz de deportes. Apasionado por el periodismo deportivo, amante del café colombiano.