Tener a Juan Martín, de tres años y medio, y Julia, de ocho meses, no ha sido un impedimento para que Juan Manuel González siga en el automovilismo.
Aunque sí le frenó su intención de emigrar a Estados Unidos o Europa a probar suerte en competencias de mayor nivel, reconoce que no cambia la estabilidad familiar por ninguna prueba.
Aún así, tiene tiempo para ir al autódromo de Tocancipá y participar de las válidas de Caterham (modelo del auto) en el Nacional de monomarca.
Tras dos etapas, el paisa de 25 años ha dominado con relativa tranquilidad, según narra. Producto de ellos ganó ambas carreras y se ubica como líder del campeonato con 16 puntos de ventaja sobre su rival directo, Camilo Forero, quien tiene 50 unidades.
“Mi papá fue mi profesor y a él le debo mis triunfos. Además, he desarrollado malicia, importante para ganar estas carreras”, confiesa el hijo de Jorge González, quien también fue asiduo competidor del asfalto de Tocancipá.
Algo que puede resultar curioso es que Juan Manuel no entrena por la falta de pistas en Antioquia, pero cada vez que se sube a un auto, es como si adhiriera su cuerpo al bólido.
Trabaja en una empresa de disolventes químicos en Copacabana. Y aparte de eso, sale a montar bicicleta todos los días y estudia Administración de Empresas en Eafit, por lo que su tiempo libre es dedicado por completo a sus hijos.
“A Juan Martín ya lo he llevado a verme y le gusta mucho, esperemos que siga la tradición”, revela el líder del caterham, que vuelve a la acción el próximo 6 de noviembre.
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