Como una aparición divina, así calificaron los jugadores y cuerpo técnico de Campo Alegre su llamado para estar en el Ponyfútbol de 2016.
Y es que luego de no alcanzar la clasificación y resignarse a ver por televisión el evento deportivo que todo niño quiere jugar en el país, sucedió el milagro y fueron llamados por la Corporación Los Paisitas para disputar el torneo.
El equipo, que hace parte del proyecto deportivo Corporación Futuro Antioquia, ocupó el lugar de San Blas, que fue expulsado por suplantación de documentos, según informaron desde la organización del certamen.
Ya con la noticia les tocó correr, pues desde el miércoles fue cuando el delegado Esteban Mejía se puso en la tarea de llamar uno por uno a sus jugadores.
“Fue un poco complicado, porque teníamos dos jugadores en Yarumal y otro estaba de vacaciones en Cartagena, por lo que tuvimos que solicitarles a las familias que los regresaran para el inicio del torneo”, explicó Esteban.
Pero la felicidad fue total para todos y fue así como de inmediato el delantero Juan Sebastián Jaramillo y el arquero Samuel Sánchez tomaron un bus desde Yarumal para llegar a tiempo a la entrega de uniformes. Igual suerte corrió David Pernett, el defensa central que dejó las playas en Cartagena para estar con sus compañeros.
Ya con los 18 jugadores en Medellín y la alegría de contar con el cupo, los chicos están listos para el debut esta tarde ante Girardota.
Campo Alegre había quedado en el cuarto lugar del zonal eliminatorio detrás de San Blas (expulsado), La Nubia y Atlético Nacional, clasificados.
Los chicos fueron instalados así en el grupo B junto a Girardota, United F.C. y Olímpico de Villavicencio.
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