Un español, que en 2013 abandonó su país junto con el entrenador porque en Albacete no les cumplían con los pagos y los recursos para su preparación, encontró en Colombia el cobijo que anhelaba. Y con la bandera amarilla, azul y roja en su uniforme acaba de alcanzar otra medalla en el ciclo olímpico.
Ángel Hernández, que consiguió ser doble campeón mundial, logró la medalla de bronce en la gimnasia de trampolín de los Juegos Panamericanos de Toronto-2015.
El Comité Olímpico reseñó en su página web que el “Ángel del trampolín” salió a su turno con música de Carlos Vives y la algarabía de cientos de colombianos que lo acompañaron. “Me sentí muy bien, muy querido, muy cómodo y entusiasmado. Fue una competencia para recordar, y sin duda, ha sido uno de los momentos más emotivos que he tenido”. Su rutina le dio un puntaje de 55.190 unidades y fue superado por el canadiense Keegan Soehn (56.405) y el estadounidense Steven Gluckstein (55.595).
“Es un logro muy grande, pues es un deporte que en Colombia poco se practica”, dijo Ginna Escobar, gimnasta artística paisa que ha visto el esfuerzo de Ángel.
Para Alejandra Forero, entrenadora de gimnasia rítmica en Antioquia, “esta actuación puede ser la partida para que se busquen talentos en el país”.
Hernández, de 20 años, ya había sido medallista con Colombia. En los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 20014, se colgó la plata. Y en la Copa Mundo de San Petersburgo, categoría A, alcanzó el puesto 17. Luego de vivir en Bogotá, hace dos meses está en Medellín con el entrenador José Miguel Cantos, quien fue contratado por la Liga de Antioquia que compró una cama elástica con la misión de promover esta modalidad.