Las competencias de la Copa Mundo de arco inician hoy, pero una colombiana ya se siente ganadora.
Se trata de Valentina Contreras, quien después de cuatro años tiene la fortuna de integrar de nuevo un elenco tricolor para actuar en un certamen de esta magnitud.
“Me retiré del arco en 2012. Sentía que mi nivel no era el mismo. Nos habían cambiado de entrenador y con el nuevo no tuve entendimiento. El ambiente se puso muy pesado y ya no estaba disfrutando el deporte como antes”.
Persistió el amor por el arco
La tiradora decidió seguir con sus estudios de Administración de Empresas, pero en el fondo su amor por el arco no desapareció. Ya no iba a la Liga a entrenar, pero algunas ocasiones cogía su arco y se dirigía a otros lugares a disparar, no las 1.000 flechas que lanzaba cada día, solo 100 cada semana. “Perdí mucha fuerza en las manos”, recuerda. Pero lo que no se durmió en su ser fue la técnica, lo cual se evidenció en un clasificatorio de field (en el campo) en Cali, clasificatorio a los Juegos Mundiales en esa ciudad en 2013.
“Acepté la invitación para ese evento pero para pasar bueno. Igual era la modalidad en la que empecé a disparar a los 9 años. Es como cazando en el bosque, pero sin matar a nadie”, dice mientras ríe Contreras, quien demostró toda su habilidad al quedarse con el tiquete mundial.
Desde ese momento se dio cuenta de que debía retornar a la alta competencia. En 2014, con la llegada del extécnico de Colombia a la Selección, el británico Richard Priestman, se acercó otra vez a sus antiguos compañeros, y con el apoyo del ahora entrenador del combinado patrio, Ángel Barrios, se volvió a sentir flechada por el arco.
“Es un elemento que no podíamos perder. Es dedicada y responsable”, habla sobre Valentina el profesor Barrios.
Contreras indica que el receso le ayudó a crecer como persona y deportista, y que ahora, con mayor motivación se esfuerza para volver a sobresalir en esta especialidad.
Sus avances empiezan a verse recompensados, pues además de estar en la nómina nacional que actuará en la modalidad recurvo de la Copa Mundo de Medellín, también hace parte del grupo de cinco deportistas que pelea por las tres plazas que tiene el país para competir en los Juegos de Río-2016.
“Ese es mi sueño, volver a integrar un equipo de Colombia. Aún no estoy en mi mejor nivel, pero trabajo para alcanzarlo”, dice con optimismo la antioqueña, quien espera desde hoy apuntar firme en su tierra para volver a brillar en el arco como lo hacen sus ojos claros.