El mercado de los vehículos tipo SUV y SUV compactas representa en Colombia, hasta octubre de este año, más de 62 mil unidades, según Fenalco, Andi y Econometría.
En 2014, solo entre las diez primeras del ranquin de este segmento, se vendieron en el mundo más de 2 millones de unidades, y solo entre las diez primeras del ranking, de acuerdo con cifras de Focus2Move.
Por lo anterior, muchas marcas buscan entrar al segmento; o aquellas que están en la categoría de SUV grandes amplían su oferta a las más pequeñas que hoy atraen más compradores.
SsangYong presentó en enero en el mundo su modelo Tivoli, la primera SUV compacta que desarrolla la marca, además bajo una plataforma propia, al igual que su motorización (ya no basada en motores procedentes de su alianza con Mercedes Benz).
En el primer acercamiento al carro realizado por EL COLOMBIANO, con el apoyo de Assia Motors, vimos que la propuesta de la firma coreana, por lo menos en el modelo inicial en Colombia, apunta a un carro justo en su desempeño.
Un motor de 1.600 centímetros cúbicos con 126 caballos de potencia y una caja automática de seis marchas, que en la ruta evidencian un ajuste óptimo para la topografía de Medellín.
Su arranque es contundente, y los cambios en el modo automático se van dando de manera suave. En el manejo deportivo cada transición de marchas se alarga al máximo posible para sacar el mayor provecho en cada relación y el cambio se hace en las revoluciones más altas que se puede.
Al conducir el carro utilizando la opción de caja semimanual, el enganche de velocidades no registra tiempos muertos, es muy rápida.
En ciudad el manejo es agradable, el carro es ágil frente a las congestiones y las maniobras de parqueo son sencillas, apoyadas, además, en la ayuda de su cámara trasera.
Con una suspensiones independientes del tipo McPherson adelante, y con barra de torsión y amortiguador atrás, su comportamiento muestra una dureza de pronto no esperada. Los baches y la irregularidades se sienten con algo de rudeza al interior del habitáculo.
También sorprende, de forma negativa, que en su dotación de seguridad solo tenga una bolsa de aire para el conductor, teniendo en cuenta su precio de $67.9 millones, aunque cuenta con frenos de disco (4) y ABS y EBD.
En síntesis, el Tivoli es una apuesta interesante en un segmento cada vez más competido. Tiene espacio, diseño y un desempeño óptimo, pero debe mejorar en su propuesta de dotación en seguridad y la marca deberá apurar la llegada de una alternativa con tracción 4x4.
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