Llega el primer semestre del año y la consignación de las cesantías coincide con la presión económica de la temporada escolar y los saldos de diciembre. Esta coyuntura lleva a muchos trabajadores a ver este ahorro obligatorio como un ingreso para cubrir apuros inmediatos, desvirtuando así su naturaleza jurídica y financiera. ¿Es usted uno de ellos?
Responda el siguiente cuestionario y descubra en menos de cinco minutos qué tanto sabe de esta prestación y si la está utilizando como una herramienta estratégica.
1. Una vez el empleador consigna las cesantías (antes del 14 de febrero), ¿cuál suele ser su reacción?
A. Verificar el monto y el portafolio en donde están (largo o corto plazo) para maximizar la rentabilidad según sus metas del año.
B. Buscar una excusa o certificado de dudosa procedencia para retirarlas y poder gastarlas en algo que necesita o desea.
C. Sabe que las consignaron, pero no tiene idea de cuánto dinero es ni dónde consultarlo.
2. ¿Qué conoce de los portafolios de cesantías (largo y corto plazo)?
A. Sabe que el del largo plazo ofrece mayor rentabilidad potencial en este ahorro, siempre y cuando no haga uso de los recursos pronto.
B. No sabía que existían y le es indiferente.
C. Ha escuchado algo, pero le da miedo mover el dinero de portafolio por temor a que el saldo baje.
3. ¿Qué hace con los intereses de las cesantías que le consignan directamente a su nómina en enero? (Recuerde que es distinto a la rentabilidad).
A. Los ahorra o los destina a un gasto programado importante, como los impuestos, la tecnicomecánica de su vehículo...
B. Es plata extra que no esperaba, así que aprovecha para darse un gustico.
C. No se da cuenta si quiera cuándo lo pagan.
4. Si decide retirar sus cesantías, ¿de qué manera las emplearía?
A. Si está desempleado para cubrir sus gastos básicos, para abonar al capital del crédito hipotecario y bajar la deuda o para pagar el semestre de los hijos cuando no logra ahorrar el dinero con sus ingresos.
B. Le pide a su amigo maestro de obra que le realice una cotización para “mejora de vivienda” pero en vez de ello, la termina usando para cumplir otro sueño.
C. Sabe que sirven para educación y vivienda, pero prefiere pedir el préstamo completo en el banco y dejar las cesantías quietas por si acaso.
5. En caso de quedar desempleado, ¿cuál es su plan con este ahorro?
A. Es su fondo de emergencia principal y lo usará de forma mensual para cubrir gastos básicos mientras se emplea de nuevo.
B. Cree que no tardará en encontrar trabajo pronto, así que se da el lujo de darse unas “vacaciones soñadas”.
C. Le da miedo sacarlas, así que intentará valerse de otras formas antes de tocar ese sagrado ahorro.
6. ¿Con qué frecuencia consulta el saldo de sus cesantías y los rendimientos que genera el fondo?
A. Al menos una vez al semestre o cuando le llega el extracto al correo.
B. Nunca. Solo pregunta el saldo cuando las necesito para algo.
C. Muy rara vez. Cuando recuerdo que existen.
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