El silletero Atehortúa es quien más premios ha obtenido en los 61 años del desfile. Quiere uno más.
Cuando Jaime Atehortúa, de 67 años de edad, empiece a caminar hoy por la avenida Guayabal no lo va a lograr al ritmo que normalmente ha llevado, ni va a cargar en su carriel una “botellita” de aguardiente como lo ha hecho durante los 42 años que ha participado en el Desfile de Silleteros.
Tampoco cree que cargue agua, si la lleva y se la toma seguro en pocos minutos estará “tirando chispas”, o sea, a punto de orinarse, una situación imposible de contemplar durante el recorrido, que no tiene pausa.
“Ay, qué rico un aguardientico ”, dijo Jaime hace tres días. Pero no puede tomárselo, está enfermo de un pie y se lo prohibieron, está caminando apoyado en un zurriago (el palo que usan para hacer obedecer a los animales), que compró en Guarne. ...
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