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HISTÓRICO
Buitrago, el nieto de Marinilla
John Saldarriaga | Publicado el 16 de diciembre de 2008
Si el Jilguero de la Sierra Nevada, Guillermo Buitrago tiene ancestros antioqueños, a nadie habría de extrañarle que sean en Marinilla.

Porque esta ciudad es de músicos y luthiers.

Y aunque no se tiene noticia de ninguna visita de Guillermo Buitrago a Marinilla en su corta vida (1920-1949), los marinillos sí tienen muy presente que ese es un ancestro suyo, fue hijo de un hijo de la ciudad, Roberto de Jesús Buitrago, que se fue a la costa vendiendo mercancías y terminó casándose con una mujer cienaguera, Teresa Mercedes Henríquez. Allá trabajó en la tienda del español Agapito Clavería.

Y si la música de este hombre, uno de los dueños de diciembre, suena y resuena en todo el país como un solo eco, especialmente en diciembre, en Marinilla, donde los Buitrago se cuentan por cientos, suena con mayor fuerza.

Y uno de los marinillos que se han dado a la tarea de descubrir los antecedentes de Guillermo Buitrago en su tierra es Roberto Salazar Tamayo, uno de los fundadores del Festival de Música Religiosa.

Dos notas publicadas en EL COLOMBIANO movieron su inquietud. Una, firmada por Carlos E. Serna, el 15 de diciembre de 1996, daba la primicia de que El Jilguero de la Sierra Nevada, como también se le decía al intérprete de La víspera de año nuevo, tenía ancestros en oriente. En esa nota, Serna habló con santuarianos parientes de Buitrago.

La segunda publicación fue del 29 de diciembre de 2003: la genealogía del apellido Buitrago.

Roberto, inquieto por la historia de su municipio, se dio a la tarea de conseguir las partidas de bautismo de los personajes mencionados en el genograma. Y alcanzó a encontrar que su propio bisabuelo, Jesús María Buitrago Gallego, era primo hermano de Guillermo Buitrago Marín, abuelo del cienaguero.

Tiene relación con Buitrago el cantante, un músico marinillo, el único acordeonero que se recuerda en esta tierra de guitarristas. Roberto Salazar recuerda a ese hombre legendario: Ramón Buitrago, apodado por todos como Corazón, también primo hermano del abuelo de quien se dice que tenía la voz más melancólica entre pájaros y humanos.

Corazón, también clarinetista y guitarrista, murió en los primeros años de este siglo, es recordado por haber sido pastor de ovejas y cabras, tenía pavos y vivía en una casa de paja en una granja autosostenible.

Los marinillos se iban a su casa, situada en la vereda La Planta, a escuchar las notas del viejo músico, que tocaba con el guitarrista Isaías Gómez.

Roberto recuerda que invitó al acordeonero al Festival de Música Religiosa. El viejo se sentaba a escuchar a un célebre clarinetista de fama mundial. Y llegó a comentar que ese célebre artista había tenido un error en la ejecución del instrumento.

Perteneciente a una cultura tan diferente a la del oriente antioqueño, Guillermo Buitrago recibió sin duda influencia de su padre y, a su vez, influyó en la forma de hacer música entre los antioqueños, especialmente la música de parranda y decembrina.

Con una incógnita siguen viviendo los marinillos: ¿porqué Roberto Buitrago no regresó a su pueblo cuando, por razones que se desconocen, se separó de Teresa Mercedes en 1929?