x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

Suscríbete Suscríbete

Del nuevo presidente se espera

  • Iván Echeverri Valencia | Iván Echeverri Valencia
    Iván Echeverri Valencia | Iván Echeverri Valencia
22 de junio de 2010
bookmark

En este año electoral hemos vivido intensamente los agites políticos que han precedido la elección de los nuevos miembros del Congreso de la República, ocurrida el pasado mes de marzo, así como la designación el último domingo del nuevo presidente de los colombianos, después de un extenso proceso en el que hubo necesidad de realizar una segunda vuelta para permitir a los dos aspirantes con mayor votación sustentar y controvertir importantes propuestas e ideas, unas que invitaban a la continuidad de los programas del actual gobierno y otras que proponían una nueva forma de gobernar bajo estrictos principios de legalidad y transparencia.

El gran ganador de estas contiendas fue el pueblo colombiano al fortalecerse la democracia, ya que se brindaron las oportunidades y garantías para que todos los ciudadanos, en cualquier lugar del país o del exterior donde se encontrasen, pudiesen votar libremente y a conciencia.

En ejercicio de esa democracia, resultó ungido por una amplia mayoría el candidato de la oficialidad y de las adhesiones, doctor Juan Manuel Santos, como presidente de los colombianos, al obtener un indiscutible respaldo popular que le facilitará gobernar a la nación con cierta libertad, e inclusive le permitirá, si lo desea, guardar distancia con el gobierno que termina, sin que ello le impida continuar algunos programas que hoy gozan de amplia aceptación. En el evento de que decida adoptar alguna independencia con respecto a ciertos temas y a la forma de gobernar del actual mandatario, no se le podrá calificar de desleal, pues está en su derecho y cuenta con toda la legitimidad para darle a su mandato un estilo propio y un talante muy personal, acorde con su preparación y experiencia en el manejo de asuntos de Estado.

En buena hora el presidente electo hace énfasis en la búsqueda de la unidad nacional para un país tan polarizado y radicalizado como ha sido el nuestro en los últimos años, por la tendencia a exigir unanimismo alrededor de las decisiones de Estado, considerándose enemigo del régimen a quien tuviere una opinión diferente; también se nos acostumbró durante el gobierno que culmina a que el Ejecutivo, como buen gallo de pelea, casara toda clase de broncas y controversias, bien en la arena política, en la disciplinaria o en la judicial, con quien diera algún viso de querer oponérsele, fuere ciudadano del común, magistrado, parlamentario, medio de comunicación, gremio, etc.

El pueblo colombiano espera que Santos cumpla con sus promesas de prosperidad democrática, que significaría una vida digna y con oportunidades para los que hoy sufren toda clase de desprotección, con lo que seguramente se logrará la reconciliación entre los colombianos; de recuperación de la transparencia en los actos de gobierno; de generación de nuevas fuentes de trabajo en un país con índices de desocupación que superan el 14%, una de las causas más marcadas de la descomposición social; de brindar a todos el acceso a una educación profesional, técnica y tecnológica de calidad para suprimir otro detonante de inequidad. Espera igualmente que la seguridad democrática continúe, pero reconociendo sus desaciertos y haciéndole las correcciones que sean necesarias para mejorar su efectividad y ajuste al cumplimiento irrestricto de las normas del derecho internacional humanitario; además que se respete la majestad e independencia de la Justicia, propiciando la confianza y restableciendo los mecanismos de apoyo y colaboración entre las distintas ramas del poder público que dispone nuestra Constitución.

Colombia se encuentra sobre diagnosticada en todos los aspectos, por lo que al nuevo gobierno le corresponde encarar de inmediato múltiples problemas, como los relativos a la salud, y debe ejecutar sin mucha dilación los programas que faciliten la superación de todos los factores de inequidad y que garanticen insertar al país por los caminos del desarrollo y la prosperidad, previa derrota de la mediocridad y de la corrupción tan incrustadas en nuestro establecimiento.

El nuevo presidente, hombre caracterizado por su pragmatismo, que cuenta además con un nutrido apoyo parlamentario que le garantizará gobernabilidad para acometer la noble tarea de dirigir los destinos de la nación, tendrá que demostrar su talante de estadista con la implementación del anunciado programa de unidad nacional, con la repartición burocrática, con el manejo de las circunstancias difíciles que heredará y con la manera como sorteará la sombra indiscutible e interventora del ex presidente Uribe Vélez. Sólo nos resta desearle mucha suerte y que Dios lo ilumine para bien de la patria.

Te puede interesar

¿Buscando trabajo?
Crea y registra tu hoja de vida.

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD