Algunos imposibles, como el encuentro Irán-E.U.; algunas quejas globales, como la galopante destrucción del planeta por el acelere de una industria que no piensa más allá de sus factorías; algunas llagas que devoran vidas en guerras genocidas en nombre de la libertad como Siria, Irak, Pakistán, Kenia y Colombia; y algunos libretos de última hora como la disculpa del venezolano Nicolás Maduro, con anuncios de atentados en su contra en su primera cita anual con el mundo, marcaron la primera semana del 68 periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas.
No obstante, el campanazo de fondo no llegó de los tanques de pensamiento oficial allí reunidos sino de la comunidad mundial que, a través de la encuesta "Mi Mundo", le marcó a sus gobernantes la hoja de ruta por la que deben moverse los hilos de la nueva historia.
La encuesta, liderada por la ONU, contó con la participacion de más de un millón de personas de 194 países y resaltó cosas tan simples como necesarias para multiplicar la justicia y las oportunidades en todas las regiones de la tierra. Dos prioridades sorprendieron por su unanimidad en la encuesta universal: educación y gobiernos honestos. A estos le siguieron dos derechos fundamentales salud y empleo.
En el caso de Latinoamérica se le suma a estos temas el fenómeno de la violencia, que se alimenta de la corrupción, el narcotráfico, la trata de personas y otro amplió menú del continente de las desigualdades.
"Educación y gobiernos honestos. Los ciudadanos, no importa de donde vengan, tienen las cosas muy claras y además sus prioridades tienen mucho sentido común", destacó a Efe la subsecretaria general de Naciones Unidas, la costarricense Rebeca Grynspan.
Sobre la demanda latinoamericana por la encrucijada de la violencia, Grynspan dijo que debe servir como una llamada de atención a los líderes de la región porque el fenómeno de la violencia no es tan prioritario para los ciudadanos de otras partes del planeta.
"En su cita global, el presidente Juan Manuel Santos logró su cometido al recibir el apoyo mundial al proceso de paz frente al espinoso tema del marco jurídico para la paz", dijo a este diario Bechara G., docente de relaciones internacionales de la U. Externado.
1. CONTROL A LAs ARMAS DE TIPO CONVENCIONAL
Uno de los temas centrales que se trató esta semana en la ONU fue el Tratado sobre Comercio de Armas, donde E.U. se adhirió con la intención de promover la paz internacional y la seguridad global, según palabras del propio secretario de Estado norteamericano, John Kerry. Es una especie de instrumento internacional que reduce el riesgo de que las armas convencionales caigan en manos terroristas sin limitar el derecho constitucional de los ciudadanos estadounidenses a ese tipo de armamento.
El instrumento establece el marco para regular el comercio internacional de armas -un negocio estimado en 70.000 millones de dólares anuales -, y que pide a los Estados parte asegurarse de que las armas convencionales, incluidos los tanques y barcos de guerra, no sean vendidas a actores que tengan el propósito de cometer genocidios, actos de terrorismo o abusos de los derechos humanos.
En declaraciones a la prensa durante la suscripción del Tratado, Kerry indicó que el pacto -que suma ya más de 90 firmas- también puede impulsar metas humanitarias y ayudar a los países a lograr estándares de vida más altos.
“De hecho, el Tratado reconoce la libertad tanto de los individuos como de los Estados a obtener, poseer y usar armas para propósitos legítimos”, enfatizó Kerry.
Por su parte, el director del Programa para el Control de Armas Pequeñas y Ligeras del Sistema de Integración Centroamericana, Heter Morataya, señaló que el tema de la proliferación de armas de fuego en la región es una problemática que afecta a todos por igual y hace incrementar la violencia.
2. DETENER LAS ARMAS NUCLEARES
El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó sobre la necesidad de que el desarme nuclear adquiera en la agenda internacional la prioridad que requiere.
En un debate de alto nivel sobre el tema en la Asamblea General, Ban recordó que en su primera resolución en 1946, el máximo órgano de la ONU identificó al desarme nuclear como un objetivo principal. “Su logro fortalecería la paz y la seguridad internacionales. Liberaría muchos recursos que se necesitan para el desarrollo económico y social. Promovería el estado de derecho. Protegería el medio ambiente y alejaría a los materiales nucleares de terroristas y extremistas. Además, eliminaría la capa de miedo que nubla hoy toda la existencia humana”, dijo.
Por eso el presidente iraní, Hasan Rohaní, pidió a Israel que firme “sin demora” el Tratado de No Proliferación nuclear y se mostró partidario de que ningún país posea armas atómicas.
“La posesión indefinida de armas nucleares no puede tolerarse ni puede retrasarse más su completa eliminación”, afirmó Rohaní durante una intervención en un foro sobre desarme nuclear.
El presidente iraní, que intervino en nombre del Movimiento No Alineado (MNA), dijo además que Israel, el único país de Oriente Medio que no forma parte del TNP, debería unirse “sin demora” a fin de establecer una región libre de armas atómicas.
Por eso el presidente de E.U., Barack Obama, dijo que el diálogo con Irán y con Corea del Norte será una alta prioridad en los esfuerzos para prevenir la proliferación nuclear.
“Es muy importante para la comunidad global que haya diálogo con ellos para que no haya armamento nuclear en Medio Oriente”, expresó Obama.
3. DIÁLOGO ENTRE PALESTINOS E ISRAELÍES
Las negociaciones actuales entre Israel y Palestina podrían ser la última llamada para alcanzar la paz entre ambos pueblos, advirtió Mahmoud Abbas ante el pleno de la Asamblea General de la ONU.
En su primera participación en calidad de Estado observador no miembro de Naciones Unidas, el presidente palestino dijo que la sola idea de las consecuencias catastróficas que tendría desaprovechar esta ocasión debería impulsar a la comunidad internacional a esforzarse más para concretar el plan de paz que contempla la convivencia de dos Estados.
“El tiempo se agota, la ventana de la paz se cierra y las oportunidades disminuyen. La actual ronda de negociaciones parece ser la última oportunidad para alcanzar una paz justa”, acotó.
Abbas recordó que han pasado 20 años desde la firma de los Acuerdos de Oslo, que sentaba las bases para la paz con un Estado palestino con las fronteras de 1967 y capital en Jerusalén.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, intervendrá ante la Asamblea General este martes, aprovechando su visita oficial a la Casa Blanca mañana lunes, en la que seguramente tratará cómo avanzan las negociaciones de paz con los palestinos.
El pasado miércoles, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, anunció su voluntad de acelerar el diálogo israelo-palestino, y aunque dijo que los negociadores se han visto en siete oportunidades desde julio, no quiso dar mayores detalles en concordancia con la extrema discreción que rodea los contactos.
Por su parte, la organización Human Rights Watch (HRW) exhortó a Israel a cesar sus acciones de construir asentamientos en Cisjordania.
4. MINORÍAS TAMBIÉN TIENEN SU ESPACIO
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, señaló que muchos países han emprendido reformas históricas para el fortalecimiento de las leyes contra la discriminación y la lucha contra el crimen de odio hacia las personas de las minorías sexuales.
Pillay indicó que a pesar de los avances se siguen presentando numerosos desafíos, reticencias y oposición de los gobiernos a emprender iniciativas para garantizar los derechos de esa población.
Esto lo dijo durante su participación en la primera reunión a nivel ministerial sobre violencia y discriminación contra las personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, celebrado en la sede de la ONU al margen de la 68ª Asamblea General.
“Diariamente mi Oficina recibe informes de actos de violencia, intimidación, acoso policial y tratamientos de discriminación generalizados hacia esa población alrededor del mundo”, dijo.
“Aquellos que defienden los derechos de las minorías sexuales se ponen en riesgo de persecución, ataques, y en algunos países, sanciones legales”, especificó la Alta Comisionada.
Asimismo, la directora de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuk, pidió garantizar la seguridad económica de las mujeres tras los conflictos. Esto, a sus ojos, es algo que es crucial en el proceso de consolidación de la paz, apuntaron los participantes en una reunión de alto nivel sobre la capacidad económica de las mujeres en las primeras semanas de paz.
El evento tuvo lugar en el marco del debate de la Asamblea General y estuvo auspiciado por la Comisión de la Consolidación de la Paz de la ONU, bajo la presidencia de Croacia