Nacional contagia alegría. Se nota en el equipo profesional, en las divisiones menores y en la escuela de fútbol. Y es que al margen del rendimiento en los torneos que organiza la Dimayor, da gusto ver la camaradería y el respeto entre los jugadores y el cuerpo técnico.
El desempeño y personalidad con la que jóvenes, como Edwin Cardona, Daniel Santa, John Stefan Medina, Juan David Duque, Ángello Rodríguez, Carlos Múnera, Juan Guillermo Arboleda, Sebastián Pérez y demás muchachos que alternan con los profesionales, gracias a la confianza y convicción del técnico Santiago Escobar, tiene felices a los hinchas. Hasta se habla de un kínder con muchas semejanzas al otrora que orientó Oswaldo Juan Zubeldía a finales de la década del 70 y comienzo del 80.
Lo que está sucediendo con la nueva sangre verdolaga "es la confirmación y credibilidad en un proceso que comenzó con varios jugadores hechos acá desde los 10 y 12 años", señala Andrés Arango, quien dirige el equipo sub20 de la institución.
El rescate del sentido de pertenencia, que se manifiesta cuando los deportistas dicen que primero quieren salir campeones con Nacional antes de pensar en otros clubes del país o el exterior, es otro elemento que hoy celebran. "Esa es la esencia viva de lo que queremos", coinciden los formadores del equipo verde.
Medina, Duque, Múnera y Pérez, para solo mencionar cuatro casos, ya alcanzaron títulos con la divisa verde y blanca en los torneos departamentales que organiza la Liga de Antioquia.
Pero la promoción de nuevas figuras no solo se convierte en una motivación para ellos. Es un aliciente para los entrenadores, preparadores físicos y auxiliares de los cuerpos técnicos que ven recompensado su esfuerzo. "Es creer en lo que estamos haciendo".
En cada posición del campo, cuentan, en Nacional hay un proyecto, pues atrás vienen muchachos de mucha proyección. Para eso cuentan con un equipo interdisciplinario de 15 personas, al que el año pasado le agregaron labores de veeduría con Guillermo Londoño.
Los cerca de 220 jugadores de las menores, que compiten en todas las categorías de la Liga, reciben refrigerio diario, sumado a complementos nutricionales. Los programas de educación con el Ceipa, en un convenio institucional, les permite crecer en su formación integral que, a propósito, avanza en busca de la certificación ISO como novedad entres los clubes del país.
La capacitación se expande a los entrenadores desde el Departamento de Gestión Humana, donde les brindan formación en valores, autocontrol y otros aspectos por medio del programa de Desarrollo Integral para el Liderazgo.
Todo esto convierte al equipo verde en una cantera inagotable de talentos que pueden consolidarse con oportunidades que agradecen Medina, Duque y compañía.
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