Con la información publicada ayer en The Wall Setreet Journal, en la que funcionarios de E.U. afirman que el espionaje a millones de ciudadanos en Francia y España fue realizado por los servicios de inteligencia de esos países para después compartir la información recabada con la Agencia de Seguridad Nacional, se abrió ayer otro capítulo en la polémica relacionada con el espionaje global.
Funcionarios explicaron que los documentos filtrados por el exanalista de NSA Edward Snowden se malinterpretaron. El diario, afirmó que los registros telefónicos recolectados en Europa fueron después compartidos con la NSA como parte de los esfuerzos para proteger a E.U. y a sus aliados.
La información salió a la luz pública después de revelaciones sobre la vigilancia a 35 líderes mundiales y a millones de ciudadanos en otros países conocidas a través de los documentos filtrados por Snowden.
Según el diario francés Le Monde, durante 30 días, entre diciembre de 2012 e inicios de 2013, se interceptaron 70,3 millones de llamadas emitidas desde Francia. Por su parte, el diario español El Mundo publicó que la NSA espió más de 60 millones de llamadas telefónicas en España entre diciembre de 2012 y enero de 2013.
El director de la NSA de E.U., el general Keith Alexander, tildó ayer de "falsas" las informaciones aparecidas en la prensa europea: "Nuestras fuentes incluyen datos recogidos legalmente. Es información que nosotros y nuestros aliados en la OTAN hemos recogido en defensa de nuestros países".
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