El reinado de Hugo Horacio Lóndero duró 22 años, el de Iván René Valenciano siete y el de Sergio Alejandro Galván pinta para largo en el fútbol colombiano.
La razón está en que el más inmediato persecutor del tucumano, que el domingo estableció el récord de 218 goles en el rentado, quedó a 60 anotaciones y también está muy cerca del retiro. Se trata de Léider Preciado, el mismo que tiene 158 tantos y está en la B con el Bucaramanga.
Reinar o no mucho tiempo no le preocupa a Galván, pero saber que su registro podría durar más que el de su paisano Lóndero (con los 209 tantos que anotó entre 1969 y 1981) lo dejó más satisfecho ayer que fue, según él, "el día más lindo de mi vida deportiva".
Aunque en realidad fueron dos jornadas históricas para él: el domingo cuando superó los 217 del atlanticense Valenciano (los consiguió entre 1988 y 2006, y su marca la estableció en 2003 con Quindío) y el lunes, en el que compartió con su familia en el hotel Inter de Cali y ofreció varias entrevistas a medios nacionales e internacionales.
Galván, quien el domingo fue bañado con champaña en el camerino del América y festejó con un agasajo que le organizó su esposa, puede estar tranquilo, porque después de Léider Preciado no se perfila un perseguidor serio, ya que Orlando Ballesteros (149), Néstor Salazar (130) y Milton Rodríguez (122) tienen una cantidad interesante de anotaciones, pero están muy próximos al adiós.
Si bien hay otros delanteros jóvenes con una cantidad importante de goles, como Jorge Horacio Serna (111) y Diego Álvarez (81), todavía aparecen muy lejos y han perdido continuidad y regularidad en el campeonato nacional.
Le tocará formar su heredero
Esta situación en vez de producirle tranquilidad le genera mayor compromiso a este atacante que comenzó en una escuelita de Tucumán a los 9 años de edad, que pasó por la segunda del Boca Juniors y se estrenó en el país con Once Caldas en 1996.
"Cuando llegué a Colombia nunca me imaginé que sería el máximo goleador en toda la historia, aunque reconozco que en los últimos años me ilusioné con esto y lo busqué con mi disciplina, constancia, respeto por la profesión, ayuda de mi familia y las bendiciones de Dios", reconoció Sergio Galván desde Cali.
Ahora que logró su objetivo piensa en terminar su contrato con América, aunque la difícil situación económica del club lo podría conducir a analizar otras alternativas, para luego dedicarse a la fundamentación de los futuros atacantes de la Liga Postobón. Falta mucho, pero esto significa que él mismo podría formar a su heredero.
Entre las nuevas metas de Sergio Alejandro aparece "dedicarme a devolverle al fútbol colombiano las cosas buenas que me dio; eso tiene que ver con la fundamentación y formación de jóvenes , a través del conocimiento, la experiencia, la dedicación, el respeto y el amor por su deporte partiendo de la parte humana, tan clave para tener éxito en la vida".
Ese nuevo sueño lo piensa hacer realidad en Manizales o Medellín, ciudades en las que "me gustaría terminar mi carrera y radicarme definitivamente con mi familia".
Mientras llega ese momento, Sergio Galván continuará demostrando en el América que para ser un delantero efectivo y alcanzar metas personales, como el registro de los 218 goles en Colombia, es necesario "tener intuición, ser oportunista, realizar buenos gestos técnicos, lograr una buena ubicación, medir tiempo y distancia, ser constante, mostrar disciplina y anticipar a los defensores". Gracias a esas características especiales, el reinado de Sergio Alejandro Galván pinta para muchos años en el fútbol colombiano.
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