No termina de conocerse este planeta: en el norte de Myanmar (Suroeste de Asia) fue encontrada una nueva especie de mono, no uno cualquiera sino uno muy particular.
Las fosas nasales no son como las de cualquier otro animal, sino retraídas, volteadas hacia adentro.
Segundo: será por esto que cuando llueve, el contacto de su nariz con el agua hace que estornude una y otra vez.
El mono es de color negro, con puntos blancos en la barba, orejas y región perianal. Su otra característica: labios prominentes.
Aunque es nuevo para la ciencia, no era desconocido para los habitantes locales, pues es muy fácil de encontrar: cuando comienza a llover, empieza a estornudar.
Por su situación, con frecuencia se le encuentra, en días lluviosos, sentado con la cabeza hacia abajo cubierta por sus piernas.
El hallazgo se logró gracias al reporte de cazadores, que lo conocían en una región al este de los Himalayas y al nordeste de la provincia Kachin. Allí fue avistada una pequeña población.
Podría estar aislado
El reporte fue publicado en el American Jornal of Primatology. El encuentro de esa especie fue realizado por un equipo encabezado por Ngwe Lwin, de Myanmar Biodiversity and Conservation Association. Fue bautizado como Rhinopithecus strykeri.
Se cree que la especie está aislada debido a dos grandes barreras naturales: los ríos Mekong y Salween.
Durante el verano, de mayo a octubre, según dijeron los cazadores, se desplaza a alturas mayores y a selvas de temperatura templada, descendiendo en invierno hacia los villorrios por la escasez de alimento.
Otros monos de nariz revertida se encuentran en algunas regiones de China y Vietnam. Todas estas especies están amenazadas. ¡Achiisss!