Como a un guerrero, así despidió la senadora liberal, Piedad Córdoba, a quien tuvo por nombre en pila bautismal Víctor Julio Suárez, el mismo que aún siendo un niño comprendió que su mejor función en la vida era ser cazador de seres humanos.
Al convertirse en uno de los colombianos más temidos y odiados, incluso por quienes lo seguían en la guerra bajo su etiqueta de "Mono Jojoy", cumplió sus sueños con creces.
Qué tal el "guerrero" rondando sus jaulas de secuestrados. Inspiraba terror verlo, no sabía de piedad y con la misma sonrisa con que te saludaba te podía mandar al suplicio o al fusilamiento, dicen quienes lo padecieron como sus esclavos en el secuestro. Lo que faltaba.
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