<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
HISTÓRICO
La empresa 'fantasma' de Álvaro Vásquez O.
Germán Jiménez Morales | Publicado el 05 de junio de 2011
En el "corralito Oriental", un callejón ciego y polvoriento del barrio Buenos Aires que remata en una iglesia evangélica, y en un moderno edificio del exclusivo sector de El Poblado, vienen a dar dos direcciones de Terminales y Conectores, antes llamada Smart Web, la firma que Álvaro Vásquez Osorio declaró haber comprado y usado para adquirir acciones de Fogansa, un fondo ganadero del que era miembro de su Junta Directiva y a la cual no le pidió autorización para hacer ese negocio personal. Eso es en el papel. En la realidad el primer domicilio no existe y en el segundo tampoco funciona dicha compañía.

Pero, ¿por qué se ha vuelto tan importante una organización desconocida en el mundo empresarial?

Smart Web S.A. fue constituida el 27 de septiembre de 2007, según consta en la escritura 2.868 de la Notaría Novena de Medellín, con 10 millones de pesos de capital autorizado y 5 millones de capital suscrito por cinco personas naturales. Su domicilio es Medellín, pero la escritura no trae dirección.

El 20 de agosto de 2009 le cambiaron el nombre por el de Terminales y Conectores S.A.S. (Sociedad por Acciones Simplificada) y le pusieron un objeto indeterminado, "es decir, la sociedad podrá realizar cualquier actividad comercial o civil lícita, tanto en Colombia como en el extranjero", reza un certificado de existencia y representación legal de la Cámara de Comercio de Medellín, en el que se lee que "la sociedad no se halla disuelta y su duración es indefinida". Allí también consta que su gerente General y representante legal es Hernando Fabio Patiño Aristizábal.

La compañía salió del anonimato a raíz de un negocio que Álvaro Vásquez Osorio armó, en noviembre de 2008, cuando era gerente General del IDEA y miembro de la Junta Directiva de Fogansa S.A. Esta última es el antiguo Fondo Ganadero de Antioquia, que con capital público y privado produce, industrializa y distribuye alimentos. Sus acciones están inscritas en la Bolsa de Valores de Colombia y sus mayores propietarios son el Instituto para el Desarrollo de Antioquia (33,98%) y la Fundación Berta Arias de Botero (29,98%). Entre los minoritarios hay firmas como Almacenes Éxito, Suramericana S.A., Compañía Nacional de Chocolates, Bayer de Colombia, Colcafé, Sodimac de Colombia, Compañía Global de Pinturas y Colanta, entre otras.

A finales de noviembre de 2008 Vásquez Osorio juntó a siete amigos inversionistas para que adquirieran un paquete de 6.000 millones de pesos en acciones de Fogansa, con la idea, según sostuvo el exfuncionario, de que ellos compraran a 1.614 pesos con 88 centavos, luego vendieran a 2.000 o 2.200 pesos cada título, y partieran con él las utilidades (escuchar audio en www.elcolombiano.com).

Nuevos detalles conocidos por este diario, y confirmados por el propio Vásquez Osorio, indican que uno de sus siete amigos inversionistas era, a la vez, beneficiario de créditos del IDEA. Se trata de Taborda Vélez y Cía, a la que el Instituto le concedió dos préstamos, uno para una microcentral de energía, y otro, de 20.000 millones de pesos, a la Concesión Runt, de la que Taborda Vélez y Cía tenía, en agosto de 2008, el 30 por ciento.

Igual que cuando fue interrogado por el apoyo crediticio a Madera de Café, Vásquez Osorio esgrime como argumento que la responsabilidad es de la Junta: "las operaciones adelantadas con la empresa Taborda Vélez y Cia fueron aprobadas, en razón de su cuantía, por la Junta Directiva y no por la Gerencia del Instituto". Vale advertir que el presidente de la Junta del IDEA es el Gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos Botero, quien participó en la sesión no presencial, del 8 de octubre de 2008, cuando se modificaron las condiciones financieras del crédito de fomento a la Concesión Runt.

La frase del exfuncionario mete a la Junta del IDEA en la agenda de los entes de control, los mismos que investigan a Vásquez Osorio a raíz de su confesión en el sentido de que él estuvo detrás de uno de los siete inversionistas que compraron los 6.000 millones de pesos en acciones de Fogansa: "yo participé directamente en la compra de 284 millones míos, que eran míos, pero que los compré a través de Smart Web".

Preguntado por este diario si Smart Web era una empresa suya, dijo: "No es una firma mía, aunque ya quedé con la sociedad y como es sociedad anónima no aparece todavía el registro de las acciones a nombre mío, porque conseguí una representación desde que vivía en Argentina, de Terminales y Conectores, a través de un amigo que vive allá. Yo dije que esta sociedad que ya estaba paralizada, que se utilizó solamente para la compra de estas acciones, la voy a convertir en un proceso de Terminales y Conectores y ahí fue donde apareció Hernando Fabio Patiño, a quien conozco desde hace muchos años, venga a trabajar conmigo, recíbame esta sociedad y él quedó de representante legal".

Como Fogansa no conocía del negocio personal realizado por Vásquez Osorio y, además, no le había dado autorización, la Junta Directiva le pidió a la Supersociedades que investigara las presuntas faltas del hoy exfuncionario público. El pasado 16 de mayo, un abogado y un contador de la Súper fueron a Fogansa y confirmaron lo denunciado por EL COLOMBIANO.

Así lo indicó una fuente de la Supersociedades, que pidió mantener su nombre en reserva: "corroboramos lo que dijo el requerimiento y se lo trasladamos a la Superintendencia Financiera, porque como Fogansa está inscrita en la Bolsa de Valores ellos son los competentes para hacer la investigación".

Los agentes de la Supersociedades buscaron a Terminales y Conectores, antes Smart Web, pero tuvieron un problema: "no se pudo adelantar la diligencia, puesto que en la dirección registrada no funciona oficina alguna relacionada con la citada sociedad".

Se refieren a la oficina 401, del Edificio Avant Garde, en donde, según confirmó este diario, opera desde hace ocho meses una comercializadora de pieles. Fuentes de la copropiedad señalan que el nombre de Terminales y Conectores les resulta familiar, pero que, según les contaba la secretaria a los vigilantes, esta era una multinacional, cuyos fondos venían de España.

Como alternativa para dar con el paradero de la empresa de Vásquez, la Supersociedades le envió una carta a la Dian, para que le informe si allí está registrado algún cambio de domicilio. También le pidió al gerente del IDEA, Francisco Javier Beltrán Montoya, que le indique la dirección y teléfonos de Hernando Fabio Patiño Aristizábal, el 'ejecutivo' a quien Vásquez Osorio puso a trabajar en el Instituto como conductor.

A la Supersociedades le faltó visitar una segunda dirección de Terminales y Conectores S.A.S. Se trata de la calle 46C # 14C34, que su representante legal colocó debajo de su nombre en un contrato de amigable composición, para resolver el lío generado por Smart Web, al haberle vendido por fuera de la Bolsa de Valores más de 1,5 millones de acciones de Fogansa al ganadero Jorge Luis Ochoa Vásquez. El registro irregular de esa operación llevó a la Superfinanciera a imponerle una multa de 30 millones de pesos al gerente de Fogansa de la época, Mauricio Henríquez Mesa, quien le dijo a este diario que acepta la falta, pero busca que le rebajen la sanción pecuniaria.

Durante más de hora y media EL COLOMBIANO buscó la dirección que dio Hernando Fabio Patiño Aristizábal. "Eso queda en un callejón, que ni siguiera figura en Planeación", manifestó un vecino del barrio Buenos Aires, situado en la zona oriental de la capital antioqueña. Como la búsqueda resultó infructuosa, se acudió a la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Medellín, zona Sur, que a las 3:20 p.m. del pasado 31 de mayo certificó lo siguiente: "con los datos aportados no se encontró información".

Los domicilios reales tampoco pudo conseguirlos este diario con Vásquez Osorio. El mismo exfuncionario que antes dijo haber comprado Smart Web, a una persona de la que no sabía el nombre completo, ahora sostiene que ni la adquirió ni es accionista.

Sus vínculos y actuaciones a través de esta sociedad son doblemente investigados por la Superfinanciera y la Supersociedades, las cuales, según confirma el exgerente del IDEA, aún no lo han entrevistado a él y no sabe si pasa lo mismo con Hernando Fabio Patiño Aristizábal.

La lista de espera es más amplia, porque la Superintendencia de Sociedades también indagará a los inversionistas amigos de Álvaro Vásquez Osorio.