x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

Suscríbete Suscríbete

La lombriz, todo un minitractor

14 de octubre de 2008
bookmark

Bajo la epidermis de la tierra, ahí donde ésta es sensible, donde crece o se pierde su vida y su fertilidad tiene el zootecnista Pedro Pablo Velásquez una de las obsesiones dominantes de su vida: la cría y multiplicación de la lombriz de tierra.

Desde mucho antes de que el primer Adán se maravillara con la presencia de la primera rosa, Pedro Pablo le ha seguido la pista a la lombriz en el Planeta.

En su último cuarto de siglo, que es el mismo del resto de los mortales, por el mundo de Pedro Pablo han pasado millones de lombrices o especies de microtractores que aran y oxigenan los campos, además de nutrirlos con billones de microorganismos.

La lombriz en una finca es tan indispensable como el agua y las verdes praderas, producirla es quizás más simple que cuidar un gato, que a veces se conforma con el sabor de los ratones o un perro que aún con hambre recibe a su familia humana con grandes muestras de amor.

Como nadie es profeta en su tierra, Pedro Pablo comenta que uno de sus mayores logros como lombricultor lo obtuvo en Malí, país del oeste africano, nación desde la que lo contactaron, para ser gestor de una granja productora de humus de lombriz.

El interés por la lombriz no es exclusivo de este zooctenista, en la antigua babilonia, se castigaba con pena de muerte a quien fuese sorprendido extrayendo lombrices del valle del Nilo, uno de los más fértiles de la tierra.

Aristóteles, el filósofo griego, las asimiló con los "intestinos de la tierra", y el científico Charles Darwin, el mismo al que ahora la comunidad científica mundial le celebra los 200 años de su nacimiento, animaba a todos sus congéneres a trabajar con la lombriz. Su conocimiento sobre este invertebrado quedó consignado en el libro Formación del mantillo vegetal por acción de las lombrices.

"Nada se crea, nada se destruye, todo se transforma", sentencia del físico francés Lavoisier, la misma que como un canto sagrado, repite Pedro Pablo mientras observa el trabajo silencioso de sus lombrices en el lombricultivo que maneja en la sede del Centro Ecológico de Antioquia (CEA), de los Hogares Juveniles Campesinos en la vía a Las Palmas, jurisdicción de Rionegro.

La sentencia toma fuerza cuando uno observa el trabajo permanente de la lombriz de tierra transformando en humus, uno de los mejores abonos de que se tenga noticia en la agricultura, todo tipo de deshechos orgánicos, que hombres y animales dejan sobre la faz de la tierra, o de manera industrial, en los lombricultivos.

El trabajo de la lombriz es tan simple como asombroso e inverosímil. Este animalito invertebrado tiene la capacidad de convertir en humus su propio peso en un solo día. Es tal su capacidad de producción, que se dice que los grandes tesoros arqueológicos de la humanidad, perdidos por distintas razones, fueron sepultados bajo las cargas excretoras de la lombriz.

La fracción superior de la tierra, color oscuro, con la materia orgánica muy descompuesta es el llamado humus. Un puñado de ella contiene millones de microorganismos.

De hecho, se llama fertilidad a la presencia de lombrices en las fincas y aún en las plantas con las que adornamos nuestros jardines, apartamentos y residencias.

Un lombricultivo puede ser casero, el cual nos sirve para convertir en humus los desechos orgánicos de la casa e incluso el papel, o industrial, para transformar en el mismo abono milagroso los desechos que produzca una ciudad.

No todas las lombrices puede ser utilizadas para producir humus en cautiverio. Las mayores transformadoras son la roja californiana y la roja africana.

En el tema de la producción de humus, Colombia ni siquiera figura en los registros internacionales. Solo dato, Filipinas es el mayor productor mundial de harina de lombriz, ya que este animal no solo es el más grande fertilizador de la tierra, sus niveles de proteína también la convierten en una excelente fuente de nutrición para humanos y animales.

Parodiando a Lavoisier, o a Velásquez, en la naturaleza todo se recicla. Lo que sale de la tierra vuelve a ella como excremento, "basura", hojas o cadáveres. No deje que su finca sea un basurero, haga de la lombriz roja californiana su mayor ejército de transformación y productividad.

Te puede interesar

¿Buscando trabajo?
Crea y registra tu hoja de vida.

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD