<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
HISTÓRICO
LA POSICIÓN DE LAS FUERZAS MILITARES EN LOS TRATADOS DE PAZ
Por VERÓNICA TORO BETANCUR | Publicado el 09 de septiembre de 2012
Con motivo de las negociaciones de paz que se proponen en nuestro país, me he cuestionado acerca de la labor que deben desempeñar diferentes actores para llevar a cabo, en buenos términos, dicho acuerdo.

Principalmente me preocupa el papel que juegan las Fuerzas Militares, por ser la institución que mira directamente a las Farc y se enfrenta con ella.

Bajo esa premisa, acertada la decisión del presidente Juan Manuel Santos de hacer parte de la mesa de negociación a generales en retiro que tienen la experiencia y conocen bien, tanto los alcances de las Farc, como los propios.

Me parece injusto que el Gobierno deba ceder ante una situación en la que tiene toda la razón, pero bueno, estos son los términos en los que nos encontramos y mejor es acomodarnos, ya que tratar de cambiarlos, por lo que hemos vivido, es claro que no ha dado resultado.

Tal vez haya que dar por sentado que la primera exigencia de las Farc será que se retiren todas las acciones militares a cambio de su palabra de dar cese el fuego.

La experiencia que hemos tenido con anteriores intentos de acuerdos me ha enseñado que no se debe ser crédulo y mucho menos con un grupo cuyo objetivo es tener dominio sobre Colombia. Entonces, si las Farc realmente dejaran los actos terroristas y accedieran a un acuerdo con la mejor voluntad, ¿en qué se convertiría su objetivo? ¿Cómo llegarían a él?

Un cese el fuego significaría de alguna forma que las Farc se desmovilizaran, y creo que eso no va a ocurrir. Entonces debe haber algo detrás.

Si se accediera a retirar las tropas militares daría lugar a que las Farc expandieran su territorio de acción y repentinamente podrían estallar con mucha más fuerza que la que tienen ahora y el Ejército, en cambio, se vería desprevenido y a la hora de actuar tal vez sería demasiado tarde y así repetiríamos la historia de los tratados de paz fallidos.

Hay que conocer al enemigo y creo que las Fuerzas Militares ya han avanzado en ello, pero se llegó la hora de aplicar ese conocimiento y ser cuidadosos a la hora de decidir.