Varias reflexiones se me ocurren a raíz de la Operación Camaleón: éstas son sobre nuestro Ejército, nuestra justicia, nuestro presente y nuestro futuro.
Alguno de los oficiales liberados dijo que nuestro Ejército es el mejor del mundo, yo agregaría que son nuestras Fuerzas Armadas, Ejército, Policía, Fuerza Aérea, Armada Nacional. Parece exageración pero, para mí, es una verdad que no proviene de la emoción del momento. En el caso que vamos a comentar, es un Ejército que ha demostrado su profesionalismo, su amor por Colombia, su espíritu de servicio hasta el mayor de los sacrificios como es el de ofrendar sus vidas por Colombia y los colombianos. Es un Ejército que ha dado pruebas al mundo de la inteligencia con la que ha logrado los éxitos alcanzados en las últimas operaciones: la Operación Jaque, la Operación Fénix y ahora la Operación Camaleón. En cada una de ellas consiguieron lo que se buscaba, en dos de ellas la liberación de los secuestrados sin un solo muerto, a pesar de haber tenido la posibilidad de eliminar a los secuestradores. En la de la muerte de Raúl Reyes no había forma de entrar los comandos a territorio ecuatoriano para conseguir su detención, la única manera era eliminarlo desde el aire y así lo hicieron con todo éxito.
Otra acción que el país tiene que seguir agradeciendo es la de haber salvado las instituciones colombianas cuando el ataque del M-19 al Palacio de Justicia. Siempre, para mí, el responsable de una acción desde el hecho en sí hasta las últimas consecuencias es el autor de esa acción. Un secuestrador es el responsable por la salud y la vida del secuestrado desde el momento del secuestro hasta su liberación o rescate. Si muere en cualquier momento durante el secuestro o durante la acción para su rescate, sin ninguna duda, el responsable es el secuestrador. Eso ocurrió en el secuestro de la justicia por el M-19.: el Ejército colombiano cumplió con su deber para rescatar y salvar la justicia de nuestro país. Si murieron los magistrados es culpa de quienes los secuestraron en sus oficinas, si murieron civiles el responsable es el grupo secuestrador, si quemaron el Palacio de Justicia, los responsables son quienes se tomaron por la fuerza el recinto de la justicia colombiana. Si desaparecieron personas que estaban dentro del Palacio, los responsables fueron quienes entraron por la fuerza a secuestrar la justicia y a quienes estuvieran en el recinto de la misma. Pero quienes juzgaron al General Plazas Vega piensan otra cosa, y el responsable de los hechos fue quien trató de salvarlos. De salvar la justicia que ellos, los magistrados, representan.
A pesar de lo anterior y de todo lo que temíamos que pasaría con el castigo al patriotismo de nuestro Ejército, no ocurrió así, pensábamos que las Fuerzas Armadas perderían la voluntad y la decisión para salvarnos de los grupos subversivos, terroristas y narcotraficantes. Creíamos que el justificado desánimo nos privaría de nuevas acciones positivas para salvar a Colombia. Pero no, el Ejército demostró que es el mejor del mundo, nos mostró que, a pesar de las injusticias con nuestros hombres de las Fuerzas Armadas, para ellos sí está por encima la Patria que cualquiera otra consideración. Gracias nuevamente a nuestras Fuerzas Armadas.
Otra cosa: Pareciera como si el controvertido J.J. Rendón se hubiera pasado para el otro bando: la campaña sucia, la campaña ofensiva es la del Profesor Mockus mientras la sana, la cordial, la civilizada es la del doctor Santos.
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