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HISTÓRICO
Obras de infraestructura del general fueron un hito para el país
POR SERGIO A. NARANJO M. | Publicado el 09 de junio de 2013
Que la del general Gustavo Rojas Pinilla fue una dictadura, no hay duda. Pero cuando empieza a relatarse cómo ocurrió, la historia hace de las suyas y complica la pita del que fuera el único dictador en Colombia.

Que liberales y conservadores estaban en batalla campal tampoco es una cuestión que implique mayor debate y que esa violencia partidista acabó tiempo después tampoco es motivo de discusión.

Según se pregunte a qué o quién se debe la "pacificación", unos responderán que a una secuencia de eventos. Otros, que el general Rojas (el primero en tener cuatro soles en el país) fue quien lo hizo.

Luis Guillermo Patiño, director de Ciencias Políticas de UPB, asegura que "no fue un golpe de Estado típico de las dictaduras latinoamericanas, pues Rojas fue avalado por las élites políticas, hubo un respaldo muy importante de sectores del Partido Liberal y del Conservador, de empresarios y comerciantes, para que se tomara el poder y fuera el medio por el cual terminara una época de violencia política".

Una de las particularidades de la dictadura de Rojas, según el analista, es que al perder el apoyo de los partidos que lo "ayudaron a subir", terminó su paso por la Presidencia.

El otro Rojas que describen los expertos en historia política, es el constructor, en su condición de ingeniero civil. Iván Garzón, director de Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana, afirmó que "varias de sus obras de infraestructura se convirtieron en un hito".

De hecho, Patiño recordó que esas obras impactaron en una ciudadanía que le dio reconocimiento y quienes antes lo apoyaron pensaron que podía poner en riesgo a las élites.

Ese caudal político le dio la posibilidad presidencial en 1970 y de conservar una fuerza electoral a través de la Anapo, hasta la primera década del siglo XXI. Un grupo político que lideró su hija "la capitana" María Eugenia Rojas y los hijos de esta, Samuel e Iván Moreno, que con el paso del tiempo se diluyó en varios matices y que finalmente se perdió entre los escándalos esa herencia política.