“Creo que siempre he sido un excéntrico. De verdad. Desde el primer día, mis clases siempre han sido diferentes”. Vestido con una de sus extravagantes camisas multicolor, el profesor holandés Walter Lewin se dirige al público que abarrota una sala en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), una de las universidades más prestigiosas del mundo.
Pocos dirían que se trata de una clase de Física. Los estudiantes se ríen y bromean con el profesor, pero no pierden detalle de sus palabras. No se trata, desde luego, de una clase habitual. Por ejemplo, los alumnos han podido ver cómo Lewin se montaba en un péndulo de cinco metros de altura para volar y demostrar así algunas de las leyes físicas más elementales.
Pero más allá de sus peculiares métodos, lo realmente novedoso es su éxito entre el público, porque además de los estudiantes del aula sus clases se alojan en Youtube en videos que acumulan centenares de miles de visitas. La clase anteriormente descrita, por ejemplo, supera el millón de vistas.
Walter Lewin es quizá el más popular de los “profesores de Youtube”, pero hay otros como Leonard Susskind o Robert M. Sapolsky cuyas clases también arrasan en la red.
Un genio chiflado
Lewin es un profesor increíble y apasionado sobre la belleza de la física y su poder como una manera de mirar el mundo. Él lleva la ciencia a la vida. Tiene muchísima energía y entusiasmo y métodos muy divertidos para explicar las cosas.
Lewin, de 77 años y profesor en el MIT desde 1966, tiene miles de seguidores alrededor del mundo gracias al poder de Youtube. Los videos de este físico muestran a un loco enamorado, tan divertido como un monologuista y, sobre todo, a un profesor dispuesto a usar cualquier método para transmitir sus conocimientos.
Además de su famoso péndulo, en su aula se ha montado en una bicicleta propulsada por un extintor para mostrar cómo despegan los cohetes, o ha golpeado con un trapo a un estudiante, que se prestó a ello voluntariamente, para enseñar cómo funciona la electricidad estática.
Su objetivo con lecciones tan atípicas y entretenidas es “hacer que los estudiantes se interesen por la física para que, a partir de lo que ven en la clase, se lancen a descubrir por sí mismos lo que sucede fuera de ella. En definitiva, trata de contagiar a los estudiantes el amor por la física, algo que es para el resto de sus vidas”.
“Les hice mirar al mundo de una forma como nunca antes habían mirado y, lo que es más importante, cambié totalmente el modo en el que veían sus vidas”, dijo el profesor, quien sigue defendiendo que experimentar los fenómenos es la mejor manera de aprender.
Ciencia en Youtube
El estadounidense Leonard Susskind, profesor en Stanford, cuenta con más de un millón de visitas de su primera lección del curso de Física Moderna, en la que explica la Teoría de la relatividad, de Einstein.
Otro profesor de Stanford, el iraní Mehran Sahami, también supera el millón de vistas en su curso de Programación. Aunque quienes quizás ostentan el récord de visitas en el campo de la informática son los profesores del MIT Eric Grimson y John Guttag, cuya primera clase de Programación ha sido visto más dos millones de veces.
También hay mujeres entre los docentes estrella de la red, como Marian C. Diamond, que imparte Biología en Berkeley y cuya primera clase de Anatomía General Humana ha sido reproducida casi 900.000 veces. En Psicología, el profesor Robert M. Sapolsky, de Stanford, llega hasta las 600.000 visitas con su explicación sobre la depresión en Estados Unidos.
En cualquier caso, fue el MIT la primera gran universidad que comenzó en 2002 a publicar en internet videos de sus clases a través del programa OpenCourseWare. “La idea es simple: publicar todos los materiales de nuestros cursos en la red y hacer que estén totalmente disponibles para cualquiera”, explica en la web de la universidad el profesor Dick K.P. Yue.
El éxito de la iniciativa animó a otras universidades a seguir su ejemplo e incluso ahora existe el Open Education Consortium, con más de 25.000 cursos disponibles y que agrupa a 79 universidades de todo el mundo.
Walter Lewin fue uno de los que más se benefició del OpenCourseWare. En 2007, un artículo de The New York Times le citaba como “una estrella de la web” o “un gurú de internet”, aunque él sigue enfocado en lo suyo: divulgar el conocimiento de la física al mayor número posible de alumnos.
“Si odias la física, es porque tuviste un muy mal profesor. Hago que cada estudiante, no solo en el MIT sino en el todo el mundo, ame la física”, dice Lewin.