Nada justifica la agresión de que fue objeto el pasado sábado uno de los equipos de bomberos de Medellín que acudió al barrio Robledo Las Margaritas para apoyar a varias familias cuyas casas eran arrasadas por un incendio.
El poder del fuego era grande. Convirtió en cenizas 6 viviendas y afectó 15 más, todas de gente pobre: recicladores y desplazados.
En medio de su trabajo los bomberos se quedaron sin agua. Quizás alterados por la situación, varios ciudadanos la emprendieron a insultos contra los socorristas e incluso intentaron agredirlos.
La mayoría de los presentes exigió respeto y protegió a quienes evitaron que la desgracia fuera mucho mayor. Lo que faltaba, atacar a quien me da la mano y socorre.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4