Con derroche de fútbol ofensivo, el alma en la cancha, laterales que parecían "aviones", asistencia masiva en el estadio y un gol de antología de Jackson Martínez, Independiente Medellín le ganó ayer con sobrados méritos 1-0 al Atlético Junior.
Las expectativas se quedaron cortas para el espectáculo deportivo que se vio en la recuperada cancha del estadio Atanasio Girardot, donde los dos mejores equipos de la Copa Mustang II coincidieron en hacerle pasar una tarde súper bien a los 34.792 personas que pagaron boleta y desafiaron la lluvia convencidas de que acudirían a una fiesta maravillosa.
Y eso fue lo que encontraron en los 90 minutos del partido, tiempo en el que hubo toque toque, emociones, vértigo, fragor, y hasta jugadas 'tipo NBA'.
No era un encuentro de baloncesto, pero la forma como Jackson hizo el sostenido, a los 61 minutos, como si tuviera un resorte en sus piernas, hizo recordar a los genios del básquet en Estados Unidos con el gesto que sirvió para conseguir tres puntos y ratificar que el DIM sí es ese líder poderoso.
Antes del compromiso, Leonel Álvarez se había declarado "un técnico atrevido" y sí que lo fue en esta oportunidad para ganarle el duelo al onceno tiburón, que llegó como el más efectivo del campeonato (28 goles) y dispuesto a meter miedo con el cuarteto Giovanny Hernández, Norvey Orozco, Carlos Bacca y Teófilo Gutiérrez.
Ellos sí estuvieron en el gramado; sin embargo, los que metieron miedo fueron Juan David Valencia, Juan Esteban Ortiz, Ricardo Calle, John Javier Restrepo, Felipe Pardo, Luis Carlos Arias y Jackson Martínez.
Gracias al respaldo de los primeros, Martínez pudo concretar, en un cobro de Mosquera, posterior a una falta al borde del área de Háyder Romero sobre Pardo, la anotación que por primera vez clasifica al Medellín para la semifinal a siete fechas de culminar el torneo Todos contra todos.
Contagiados por la emoción de los aficionados, en su mayoría escarlatas, ya que también hubo cerca de 500 hinchas con camisetas junioristas, los jugadores del DIM buscaron el arco de Adrián Berbia con claridad y emotividad, sólo que al principio no pudieron vencer al uruguayo Berbia.
Hacía cinco años que la fanaticada roja no respondía en masa (desde la final de 2004) y valió la pena que llegara ayer en buen número al estadio, ya que el equipo se la pasó halagándola con su vocación ofensiva y el alto nivel de casi todos sus jugadores.
El resultado dice que Medellín ganó 1-0, cosa contraria acontece con el trámite del partido, que en gran parte favoreció al local y sirvió para ratificar que el momento que vive no es un cuento chino sino una propuesta futbolística que convence, produce y hace historia, ya que gracias a los 27 puntos que alcanzó su rendimiento está entre los mejores de su historia.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8