La intención de Rafael Samuel, un joven indio de Mumbai, es enjuiciar a sus padres por haberlo traído a este mundo a sufrir sin su consentimiento.
“¿Por qué debería sufrir yo? ¿Por qué debo quedar atascado en el tráfico? ¿Por qué debo enfrentar guerras?”, se preguntó en su página de Facebook.
Una de tres mujeres menores de 30 involucradas en grupos ambientalistas, reveló una encuesta en Australia, están tan preocupadas por el cambio climático y el futuro del planeta, que analizan si deberían traer hijos a este mundo
La indagación se centró en los puntos de vista de las mujeres sobre ese problema global. De 10, 9 están muy preocupadas por la situación climática.
Incluso, 22 % de las mujeres entre 30 y 39 % dijo que estaba reconsiderando no tener hijos o más por esa razón.
La naciente estrella política de los demócratas de Estados Unidos y una de las líderes frontales frente a la emergencia ambiental, Alexandria Ocasio Cortez, durante una sesión de preguntas en Instagram mientras cocinaba en su casa dijo que a menos que se tomen acciones urgentes y radicales frente a las emisiones (de gases de invernadero) no hay esperanzas para el futuro.
“Es básicamente un consenso científico que la vida de nuestros niños va a ser muy difícil, lo que lleva a los jóvenes a una pregunta legítima: ¿está bien tener hijos?”
Tres caras, estas historias, de una misma moneda: la población creciente del planeta y sus efectos en el calentamiento global y su derivado cambio climático.
Cada día nacen cerca de 360.000 niños en el mundo y fallecen 151.000 personas. Cada 6 días aumenta un millón el número de habitantes. Hoy son más de 7.600 millones de pobladores.
Pero no es la única arista del problema: el consumismo está en la misma balanza junto a los combustibles fósiles y la falta de acción de los gobiernos, de acuerdo con un reporte en The Guardian.
El costo juega asimismo. Una investigación del Centro para las Investigaciones Económicas y de Negocios del Reino Unido estimó a 2016 que cuidar un niño desde el nacimiento hasta los 21 años demandaba a los padres 230.000 libras esterlinas, unos 949 millones de pesos colombianos de hoy, con variaciones como el tipo de educación recibida por ejemplo.
Un espectro amplio
El asunto se complica si se aceptara que hay que tener menos hijos o no tenerlos para combatir la amenaza ambiental: ¿quién debería dejar de tenerlos, las mujeres de Estados Unidos o las de Bangladesh, cuando aquel país emite 40 veces más?
Si bien el tema se ha discutido en los últimos años, la ola antinatalista se acentuó con el informe del año pasado del Panel Intergubernamental de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en el cual concluyó que quedan 12 años para cortar la tendencia al alza de la temperatura de la Tierra.
ABC, portal australiano que informó sobre la encuesta con mujeres, cita a Felicity Lochhead, estudiante universitaria de sostenibilidad. Para ella el cambio climático es un gran factor a considerar sobre su futuro y sobre si tendrá hijos.
“Que no lo tomara en cuenta, pero sí lo hago para todas esas pequeñas decisiones en mi vida. No tiene sentido que lo ignore”. Su preocupación va más allá de lo ambiental a lo económico y social. Su decisión de no tener descendientes considera además el impacto de carbono, así su madre desee nietos.
Una investigación de 2017 de Seth Wynes y Kimberly Nicholas en Environment Research Letters sugiere que un hijo menos ahorra 58,6 toneladas de carbono equivalente por año, siendo, entre cuatro acciones analizadas, la que más aporta a la reducción de emisiones.
Las otras son una dieta basada en vegetales, no tener auto y evitar viajar en avión.
Este estudio llevó a Amy Holmes, de 36 años, activista ambiental en el Reino Unido, a realizar cálculos y determinar que no tendría hijos, pues no alcanzaría a reducir la huella de carbono.
Holmes reconoce que cada quién decide sobre si tener hijos o no, “pero somos casi 8.000 millones y los recursos son finitos”.
La discusión no se ha extendido a todo el planeta, se mueve en ciertos círculos y alrededor del tema más amplio del control de la natalidad. Aunque resulta utópico pensar que no se engendrarán más niños, más mujeres optan por tener ninguno o menos hijos en aras de la salud de la Tierra, esa que se trata de mejorar hoy para que disfruten las futuras generaciones.
Una decisión no solo con implicaciones ambientales. Éticas y morales también.
Fuentes: ABC.net, Graziadaily, NewRepublic, Phys.org, Quartz, The Guardian, Think
4°
C podría subir la temperatura a finales de siglo, generando serios líos ambientales