A menos de un mes de que los estadounidenses acudan a las urnas a marcar su voto presidencial por la demócrata Hillary Clinton o su rival Donald Trump, el republicano está recibiendo probablemente los golpes mortales para su aspiración. Ya tocado por el video que lo muestra hablando de manera lasciva y machista sobre las mujeres, es un interrogante para la opinión pública si podrá salirse de un nuevo escándalo: el de las recientes denuncias sobre abuso sexual.
Desde Ohio, Rachel Crooks, le relató a The New York Times que cuando tenía 22 años trabajaba como recepcionista en la Torre Trump de Manhattan. Un día de 2005 se topó con el magnate en un ascensor, se presentó y le dio la mano, pero Trump no se conformó y empezó a besarla en las mejillas...