La historia devora a Nicaragua. El pasado intenta imponerse haciendo del presente un espejo, un símil forzado de un tiempo revolucionario repleto de “leales” y “golpistas”.
El lenguaje atenaza: la serie de detenciones que desde inicios de junio ha desmembrado el liderato de la oposición a Daniel Ortega, se celebra en las filas más oficialistas como la nueva “Operación Danto”, remembranza de la maniobra militar nombrada así que en 1988 asestó el golpe definitivo a los enemigos de Ortega. En ese entonces el líder lucía más acompañado que hoy, convertido en el poder absoluto que una vez logró derrocar.
“Faltan más”, advierten y esperan voces afines al oficialismo. “Hay algunos que tienen unos negocios oscuros”, dijo William Grigsby, reconocido comentarista...