“Es un precedente sumamente peligroso para la seguridad regional”: Petro firma rechazo oficial de seis países contra ataque de EE.UU. en Venezuela
Los países firmantes reiteraron que la única vía para lograr la estabilidad en Venezuela es un proceso político interno.
Analistas internacionales alertan sobre riesgos recrudecimiento de la violencia en Venezuela y de hasta una posible guerra civil ante el caos en el poder o el vacío del mismo. FOTO: AFP
Aunque ya habían comunicado su rechazo por sus propias vías diplomáticas, seis países incluyendo a Colombia firmaron este domingo 4 de enero un comunicado conjunto en el que expresan su preocupación por el bombardeo de Estados Unidos a Venezuela.
Además, denuncian graves riesgos a los derechos humanos de los venezolanos.
La carta fue firmada por Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España frente a los hechos ocurridos en Venezuela, que señalando como de extrema gravedad los hechos ocurridos en Venezuela, reafirmaron su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
“Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Estas acciones constituyen un precedente sumamente peligroso para La Paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”, señalaron los países en el comunicado.
¿Qué dice el comunicado conjunto de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España frente a los hechos ocurridos en Venezuela?
Las naciones firmantes reiteraron que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional.
También sostuvieron, concordando con las posturas expuestas vía diplomacia por otros países y por las Naciones Unidas, que “solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”.
Los gobiernos firmantes recalcaron el histórico carácter pacífico de la región respecto a conflictos internacionales, por lo que pidieron nuevamente por “la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional. Asimismo, exhortamos al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”.
Finalmente, rechazaron los anuncios del presidente Donald Trump de gobernar Venezuela, afirmación que hizo en medio de la rueda de prensa tras la captura de Nicolás Maduro, y sin ambages de ningún tipo aseveró que permitirán que el chavismo se mantenga en el poder, en cabeza ahora de Delcy Rodríguez, siempre y cuando hagan lo que Estados Unidos les ordene.
Esto, de paso, tiró por la borda cualquier posibilidad de que la voluntad popular de los venezolanos, que en las urnas eligieron como gobierno a María Corina Machado y su fórmula Edmundo González, dirijan el país. Lo que dejó un escenario de total incertidumbre, pues este mismo domingo Delcy Rodríguez, vicepresidente del ahora capturado Maduro.
Cabe recordar que, el sábado 3 de enero, el secretario General de la ONU, António Guterres, expresó gran alarma por el ataque militar de Estados Unidos, que según reportes del New York Times habría dejado al menos 40 personas asesinadas.
Guterres advirtió que la ataque estadounidense podría tener repercusiones preocupantes para la región. “Independientemente de la situación en Venezuela, estos acontecimientos constituyen un precedente peligroso”, alertó Guterres.